Yimmi Chará acumula 754 minutos y nueve titularidades en la Liga BetPlay 2026, aunque su protagonismo podría cambiar con la eventual llegada de Sebastián Viera al banquillo de Junior. El atacante tendría la posibilidad de comenzar de cero ante el nuevo cuerpo técnico y recuperar un lugar importante dentro de la estructura ofensiva, especialmente por su experiencia y capacidad para desempeñarse en diferentes posiciones.

Viera podría modificar las jerarquías
La salida de Alfredo Arias abriría un nuevo escenario dentro del vestuario. Cada entrenador tiene sus propias preferencias y Viera tendría que tomar decisiones rápidamente para construir un equipo capaz de mejorar el rendimiento mostrado durante el inicio del campeonato.
En ese contexto, Chará podría ser uno de los futbolistas que busque aprovechar el cambio. Su experiencia le permitiría competir nuevamente por un puesto, pero sin tener la titularidad asegurada. El nuevo entrenador tendría que observar su rendimiento durante los entrenamientos y determinar si sus características encajan con el modelo de juego que pretende implementar.
La versatilidad sería uno de sus principales argumentos. Chará puede actuar partiendo desde una banda, acercarse a posiciones interiores y también jugar más cerca del delantero. Esa posibilidad le permitiría competir por diferentes espacios dentro del ataque, algo especialmente importante si Viera decide modificar la estructura ofensiva que utilizaba Arias.
La experiencia de Chará puede pesar
A sus 35 años, Chará representa uno de los jugadores con mayor recorrido dentro de Junior. Esa experiencia puede convertirse en un elemento de valor para Viera, particularmente en partidos donde el equipo necesite jugadores capaces de manejar la presión y asumir responsabilidades.
Sin embargo, el conocimiento del fútbol colombiano y la experiencia de Viera como entrenador no significan que vaya a respetar automáticamente las jerarquías anteriores. El uruguayo tendría que elegir a quienes considere más adecuados para su idea, independientemente del nombre o del recorrido de cada futbolista.
Ahí aparecería una oportunidad concreta para Chará. Si consigue responder durante las primeras semanas del nuevo proceso, podría recuperar una posición que había perdido parcialmente y volver a convertirse en una de las alternativas principales del ataque.
Una competencia que comienza de cero
El cambio de entrenador también puede beneficiar a jugadores que necesitan recuperar confianza. Chará tendría la posibilidad de mostrar nuevamente sus condiciones y convencer a Viera de que puede aportar en una etapa en la que Junior necesita encontrar soluciones ofensivas.
La competencia, además, no dependería únicamente del pasado. Viera tendría que analizar el rendimiento actual de cada atacante, sus condiciones físicas, su capacidad para cumplir determinadas funciones y la respuesta que tenga el equipo cuando esté sobre el terreno de juego.
Por eso, para Chará el posible arribo de Viera no representaría un regalo de titularidad, sino una nueva oportunidad para ganársela. Su experiencia, movilidad y capacidad para ocupar distintas zonas podrían darle herramientas para competir, pero tendrá que demostrar que todavía puede marcar diferencias.
El cambio de técnico podría terminar modificando varias decisiones que parecían establecidas en Junior. Chará, que conoce el entorno del club y tiene experiencia suficiente para asumir partidos de alta exigencia, podría aprovechar ese nuevo comienzo para volver a pelear por un lugar desde el inicio.







