El retiro de James Rodríguez de la Selección Colombia después del Mundial 2026 obligó a Néstor Lorenzo a replantear una zona que durante años tuvo al volante como principal referencia. El técnico no necesita encontrar una copia exacta del ‘10’, sino repartir sus funciones entre varios futbolistas. La renovación ya comenzó a verse en la convocatoria para los amistosos ante México, Paraguay y Perú, en la que hubo 15 cambios respecto al grupo anterior, con espacio para jugadores como Yáser Asprilla, Jhon Solís, Matías Orozco y Juan Manuel Rengifo.

Jhon Arias es el que más minutos acumuló

Arias llegó a esta nueva etapa con una ventaja importante: ya tenía un lugar consolidado en la estructura de Lorenzo. En 2026 disputó 17 partidos de Eliminatorias y acumuló 1.150 minutos, mientras que en el Mundial jugó cinco encuentros y 382 minutos. En total, registra 43 partidos con Colombia, siete goles y cuatro asistencias.

Además, su presente internacional explica parte de la confianza. Después de pasar por Fluminense, Arias llegó a Palmeiras y se mantuvo como una pieza habitual de la Selección. Lorenzo lo utilizó incluso en el Mundial y, contra Suiza, fue reemplazado por Campaz en el segundo tiempo.

Yáser Asprilla representa el proyecto a futuro

Asprilla es el caso contrario al de Arias. Tiene apenas 22 años y todavía no acumuló una cantidad importante de partidos con la absoluta: suma tres apariciones y 63 minutos, todos ingresando desde el banco. En las Eliminatorias de 2026 participó en dos encuentros y apenas disputó 45 minutos.

Sin embargo, su evolución de clubes explica por qué continúa en el radar. Después de pasar por Envigado y Watford, jugó en Girona y regresó al club español para la temporada 2026-27. En sus primeros seis partidos de Segunda División ya llevaba cuatro goles y 276 minutos. Ese crecimiento ofensivo lo mantiene como una de las apuestas de futuro de Lorenzo.

Campaz ya demostró que puede cambiar un partido

Campaz no tiene todavía el peso de Arias en la Selección, pero Lorenzo ya recurrió a él en situaciones específicas. En 2026 disputó cinco partidos de Eliminatorias y tres del Mundial, aunque todos sus ingresos en la Copa del Mundo fueron como suplente. En total, suma nueve partidos con la absoluta y dos goles.

Uno de esos goles llegó precisamente en el Mundial, ante Uzbekistán, después de entrar desde el banco. Contra Suiza también ingresó por Arias y tuvo una oportunidad clara frente al arquero Gregor Kobel. Lorenzo explicó que buscaba energía y un cambio de sistema para atacar las bandas.

Ríos aporta una función que James no tenía

Richard Ríos no es un reemplazo posicional de James. Su valor está en otra zona: recorrido, conducción y capacidad para participar en el mediocampo. En 2026 disputó 15 partidos con Colombia, incluidos cinco en el Mundial, aunque solamente fue titular tres veces durante el año. Suma 37 apariciones con la Selección, dos goles y una asistencia.

Su presencia permite que Lorenzo pueda repartir la construcción desde atrás y no obligar a un único futbolista a asumir todo el peso creativo.

Castaño puede ser la pieza que equilibre

Kevin Castaño completa el grupo porque su función tampoco consiste en copiar a James. Tiene 27 partidos con Colombia y una asistencia, y durante 2026 disputó nueve partidos de Eliminatorias. En el Mundial apenas jugó 14 minutos ante Portugal, entrando desde el banco.

Su papel puede resultar clave precisamente porque permite liberar a Arias, Asprilla o Campaz de algunas tareas defensivas. Así, la salida de James no significa buscar un heredero único: Lorenzo comenzó a construir una Selección en la que 43 asistencias que antes llevaban la firma del ‘10’ deberán repartirse entre varios jugadores. La primera convocatoria después de su retiro ya mostró hacia dónde apunta el técnico.