Néstor Lorenzo ya tiene definidos los primeros tres rivales de Colombia después del Mundial 2026: México, Paraguay y Perú. La Tricolor enfrentará al conjunto mexicano el 26 de septiembre, mientras que Paraguay y Perú completarán la preparación durante la extensa fecha FIFA que irá del 21 de septiembre al 6 de octubre.

Paraguay y Perú, más de lo conocido para Colombia
El problema no está necesariamente en el nivel de Paraguay o Perú, sino en que Colombia vuelve a mirar hacia Sudamérica para probarse contra selecciones que conoce demasiado bien.
La Tricolor acaba de disputar las Eliminatorias y durante ese proceso enfrentó repetidamente a los principales seleccionados de la región. Por eso, medirse nuevamente con Paraguay y Perú puede entregar menos información que buscar rivales con estilos completamente diferentes.
Para Lorenzo, además, estos partidos servirán para comenzar a definir el nuevo ciclo después del Mundial. La pregunta es si realmente serán una prueba exigente o simplemente una continuación de los enfrentamientos habituales de Conmebol.
México cambia el panorama, pero no alcanza
El duelo contra México, programado para el 26 de septiembre en Baltimore, sí presenta un escenario diferente. Será un rival de Concacaf, con otra forma de competir y un contexto táctico distinto al sudamericano.
Ese partido puede ser precisamente el tipo de examen que Colombia necesita: enfrentarse a una selección que no aparece regularmente en su calendario competitivo.
Pero después llega Perú, otro conocido de las Eliminatorias, y Paraguay completa una programación que vuelve a cargar el calendario hacia Sudamérica.

El reto de Lorenzo ya no es clasificar
Después de la eliminación del Mundial 2026, el objetivo cambió. Colombia debe comenzar a construir el equipo que competirá en la Copa América 2028 y las Eliminatorias rumbo al Mundial 2030.
Por eso, cada amistoso debería servir para probar jugadores, sistemas y respuestas ante diferentes estilos.
Lorenzo tiene ahora la oportunidad de renovar su selección, pero elegir rivales conocidos vuelve a generar la misma pregunta: ¿Colombia se está preparando para competir en Sudamérica o para enfrentarse al mundo?
