Eduardo Coudet volvió a poner la altura de Bogotá en el centro de la discusión tras el 0-0 entre River Plate e Independiente Santa Fe. El partido se disputó a más de 2.600 metros sobre el nivel del mar y el entrenador argentino reconoció las dificultades que encontró su equipo. Sin embargo, no es el primero: varios técnicos que visitaron la capital colombiana han hablado del desgaste físico y de la preparación especial que exige jugar en El Campín.
Los técnicos que sí señalaron la altura
La lista reúne entrenadores de Argentina, Chile, Paraguay y Uruguay que, en diferentes momentos, reconocieron el impacto de jugar en Bogotá.
Eduardo Coudet: el técnico de River habló de las dificultades que tuvo su equipo durante el empate 0-0 contra Santa Fe y volvió a poner las condiciones de Bogotá en el centro del análisis.
Marcelo Gallardo: en la Recopa Sudamericana 2016, reconoció que sus jugadores sintieron el desgaste durante el empate sin goles de River ante Santa Fe en El Campín.
Alfio Basile: después de la derrota 2-1 de Argentina contra Colombia en las Eliminatorias de 2007, mencionó las condiciones de Bogotá entre los factores que complicaron a su selección.
Eduardo Domínguez: para la final de la Copa Sudamericana 2015, el entonces entrenador de Huracán diseñó una preparación especial para enfrentar a Santa Fe y evitó que su plantel llegara directamente desde Buenos Aires.
Héctor Tapia: el entrenador de Colo Colo habló del desgaste de sus futbolistas después de la derrota 3-1 frente a Santa Fe en Bogotá.
Éver Hugo Almeida: con Olimpia en la Copa Libertadores 2013, reconoció las dificultades provocadas por la altura después de enfrentar al conjunto cardenal.
Jorge Da Silva: el técnico uruguayo preparó de manera específica la visita de Defensor Sporting a Bogotá, teniendo en cuenta los más de 2.600 metros de altitud.
Aldo Bobadilla: durante su etapa con Paraguay Sub-20, reconoció las dificultades que tuvieron sus jugadores para adaptarse a las condiciones de Bogotá.
Néstor Gorosito: antes de una semifinal de la Copa Sudamericana, llegó a manifestar su preferencia por evitar una visita a Bogotá precisamente por el factor de la altura.
Juan Cruz Real: aunque inicialmente intentó restarle importancia, posteriormente reconoció que jugar en Bogotá y soportar sus condiciones físicas no era sencillo para los visitantes.
Los que no quisieron usar la altura como excusa

El otro lado del debate lo representan entrenadores que visitaron Bogotá y decidieron no responsabilizar a los 2.600 metros por el rendimiento de sus equipos.
Carlos Dunga: cuando dirigía a Brasil, restó importancia a la altura y puso el foco en la capacidad futbolística de Colombia.
Paulo Autuori: antes de enfrentar a Millonarios con Atlético Paranaense, aseguró que estaba acostumbrado a competir en este tipo de escenarios y evitó convertir la altitud en una excusa.
La altura divide a los técnicos
La discusión vuelve a aparecer con Coudet, pero Bogotá lleva años generando la misma reacción entre los entrenadores visitantes. Algunos la consideran un factor capaz de modificar el rendimiento físico; otros creen que un equipo profesional debe estar preparado para competir bajo esas condiciones.
Para River, el verdadero veredicto llegará en la vuelta: el 0-0 dejó la serie abierta y ahora Coudet tendrá que demostrar en casa si las dificultades de Bogotá fueron realmente determinantes.








