Boca Juniors empató 0-0 con Vélez en el partido de los octavos de final de la Copa Argentina. El partido no tuvo ganador en el tiempo reglamentario y se tuvo que definir mediante penales. Boca ganó la tanda 4-3 y Álvaro Montero fue fundamental al atajar el último penal de Vélez. Con esa acción, el colombiano cerró la clasificación de Boca a la siguiente ronda.

Boca tiene una historia especial desde los doce pasos

La clasificación ante Vélez también mantiene una de las características que Boca ha construido a lo largo de la historia de la Copa Argentina: su fortaleza en las tandas de penales.

El Xeneize llegó a este partido como el equipo con más definiciones ganadas en la historia moderna del torneo. Antes del duelo ante Vélez acumulaba 12 series superadas desde los doce pasos, cifra que ya lo colocaba por encima del resto de los clubes.

Ahora, con la victoria sobre el conjunto de Liniers, Boca alcanzó las 13 tandas de penales ganadas en la Copa Argentina. La estadística explica por qué estas definiciones se han convertido en un terreno conocido para el club.

En 2024, por ejemplo, eliminó a Talleres por penales en los octavos de final después de un 1-1, en una serie que terminó 8-7 y que se decidió con los 22 jugadores ejecutando sus respectivos lanzamientos.

No obstante, Boca también sabe lo que significa quedar eliminado desde el punto penal. Sus dos derrotas en esta competencia habían sido frente a Almagro en 2019 y Patronato en 2022, antes de continuar ampliando su récord de clasificaciones.

Montero empieza a responder en Boca

Para Montero, la clasificación representa otro paso importante desde su llegada al fútbol argentino. El colombiano ya había tenido actuaciones destacadas con Boca en el campeonato y venía mostrando seguridad bajo los tres palos.

De hecho, en la victoria 1-0 sobre Lanús del pasado 29 de agosto, tuvo intervenciones importantes para mantener el arco en cero.

Ahora agregó una actuación todavía más significativa: una atajada en una tanda de penales que terminó clasificando a Boca.

El equipo dirigido por Rodolfo Arruabarrena continúa así con vida en la Copa Argentina y enfrentará los cuartos de final con la confianza de haber superado nuevamente una definición desde los doce pasos. Esta vez, además, el héroe tuvo acento colombiano.

Montero esperó su momento, apareció en el cobro definitivo y terminó siendo una de las figuras de una nueva clasificación xeneize.