El duelo de colombianos lo ganó Daniel Muñoz: Crystal Palace se impuso al Wolves de Yerson Mosquera
El equipo de Londres, sin Jefferson Lerma por lesión, venció por la mínima a su rival que se hunde más en el descenso.
La vigésima octava jornada de la Premier League conllevó un duelo intenso entre el Crystal Palace y el Wolverhampton, aunque para Colombia el interés quedó cimentado en el apasionante duelo cara a cara entre Daniel Muñoz y Yerson Mosquera. El triunfo por 1-0 de los londinenses tuvo un desenlace en el último instante de juego, pero a lo largo de los 90 minutos el enfrentamiento en los límites del área entre todos los defensores fue uno de los mejores atractivos de una jornada intensa en el presente de la Premier.
Una vez dado el pitido inicial, el nombre de Muñoz hizo acto de presencia en la profundidad por su banda derecha, se hizo con el protagonismo y llevó a Mosquera a estar constantemente preocupado para poder dar cobertura. El lateral del equipo londinense, con un papel ofensivo nítido, se ofrecía con amplitud, trataba de llegar a la línea de fondo sin descanso. En cambio, el zaguero del equipo de los lobos, aun no siendo un defensor en el sentido estricto de la palabra, se impuso físicamente en los duelos individuales mientras mantenía el orden en las líneas defensivas.
Un penalti que lo cambió todo
Antes de la llegada del descanso, una acción definida por el ritmo emocional del partido alcanzó su cúspide. Wolverhampton gozaría de una posibilidad inmejorable para abrir el marcador desde el punto de penalti tras una falta. Sin embargo, el penalti fue erróneo, el cero a cero en el marcador se mantuvo, y eso produjo un cierto efecto de la adrenalina sobre el Palace, ofreciendo en esa jugada un resultado donde los detalles podrían ser determinantes.
En aquel fragmento, Mosquera tuvo un gran protagonismo dando órdenes a la defensa y ganando balones aéreos en circunstancias decisivas. Muñoz, en contraposición, no dejó de insistir en fase ofensiva, enredándose con los extremos y enviando centros peligrosos que pusieron en un verdadero aprieto a la zaga visitante.
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El tiempo imprevisto también trajo una doble cara. Una expulsión propició que los Wolves contaran con solo diez efectivos, impidiendo a Mosquera a emplearse al máximo. El defensor colombiano no solo decidió asumir los galones de responsabilidad, sino que se hizo cargo de la línea defensiva en un contexto desfavorable. Cada acción de cierre, cada despeje se tornó crucial, y no por el hecho de que el equipo se viera expuesto, sino por la inercia local.
Mosquera, lejos de verse cohibido por su escasa cantidad de compañeros, pensó, bien por la pericia o por el hecho de que el marco de la visión era enviándolo, en incrementar su capacidad de protagonismo en el momento de la fase ofensiva. Sus continuas llegadas generaron una superioridad numérica por la franja derecha, aunque el gol todavía se resistía. El partido se convirtió así en un ejercicio de paciencia en el Palace y de resistencia en los Wolves.
El desenlace agónico
Cuando todo hacía pensar que el empate se había sellado llegó la coda fatal. En el minuto 90, una jugada acabó materializada en un gol que descendía el equipo local. El hecho no solo supuso tres puntos indispensables, sino que además fue el premio a la insistencia del conjunto local.
Mosquera fue cambiado en el tiempo añadido tras un intenso esfuerzo físico, mientras que Muñoz jugó los 90 minutos de forma correcta y muy constante, cerrando la participación como uno de los más activos del Palace, lo cual confirmaba su peso específico en la construcción del sistema.
Con el triunfo, el Crystal Palace respira en la tabla y se aleja de la zona marcada del riesgo. El Wolverhampton, por su parte, sigue con problemas en la parte baja y tendrá que reaccionar pronto. Para Colombia, la balanza se cierra con sensaciones encontradas: una victoria para Muñoz y una actuación luchadora de Mosquera en un partido que dejó huella.