Jhon Arias fue blanco de insultos y silbidos por parte de la hinchada de Fluminense en el Estadio Maracaná durante la victoria 1-0 de Palmeiras en la semifinal de ida de la Copa Libertadores al entretiempo. Las imagenes de la transmisión mostraron como desde su ingreso al campo se escuchó claramente el cántico “Ei, Arias, vai tomar no c*”, y según se observó en la transmisión oficial, cada vez que tocó el balón fue desaprobado masivamente. El héroe y gran ídolo del título continental de 2023 se ha transformado definitivamente en el villano tricolor.
El rechazo de la afición tiene un trasfondo complejo. Arias dejó la disciplina de Fluminense en julio de 2025 tras registrar 230 partidos y 47 goles, dejando una huella imborrable que incluyó la Copa Libertadores de 2023. Luego de una etapa sin el brillo esperado en la Premier League, el atacante colombiano firmó con Palmeiras en febrero de este año. La indignación de la hinchada carioca se intensificó porque el futbolista había manifestado públicamente que su regreso a Brasil sería únicamente al club de Río de Janeiro, sumado a que la directiva del Flu contaba con la cláusula de preferencia para igualar cualquier oferta del Verdão. En su primer reencuentro el pasado 15 de agosto por el Brasileirão, ya había sido silbado en la victoria 3-2 de Fluminense, pero esta semifinal continental elevó la tensión a niveles inéditos.
Arias fue, con diferencia, el futbolista más abucheado durante la presentación de las alineaciones por el megáfono. A esta atmósfera se sumó que Palmeiras debió afrontar el compromiso sin su entrenador Abel Ferreira, suspendido tras su expulsión ante LDU Quito, mientras que Fluminense no contó con John Kennedy. El colombiano debía marcar la diferencia con todo el estadio en contra, y los números de la primera mitad reflejaron el impacto del ambiente.
Cero remates y siete balones perdidos
Al entretiempo, Arias acumuló 22 toques de balón y completó 13 de 17 pases (76 % de efectividad), pero no logró registrar remates al arco, no dio pases clave ni completó regates individuales. Perdió la posesión en siete oportunidades, cometió dos faltas y recibió una. En el juego físico, ganó solo uno de tres duelos terrestres, aunque se impuso en los tres disputados por vía aérea. El rendimiento representó un marcado contraste con sus números habituales en la presente edición de la Copa Libertadores, donde se consolida como el máximo artillero del plantel albiverde con 3 goles y el jugador con mayor volumen de disparos (23 en total).
El antecedente de agosto: el mismo estadio, el mismo trato
La escena no resultó inédita para el atacante de la Selección Colombia. En agosto pasado, en el mismo Estadio Maracaná, el extremo ya había recibido improperios desde el calentamiento previo, mientras la parcialidad de Palmeiras coreaba su nombre. Sin embargo, en esta ocasión el resultado sonrió al conjunto paulista, que se fue en ventaja 1-0 gracias a una anotación de José Manuel López a pase de Joaquín Piquerez. El compromiso de vuelta se disputará en el Allianz Parque, donde el colombiano se reencontrará con una afición totalmente a su favor, aunque la fractura con los simpatizantes tricolores parece ser irreversible.
Hoy Jhon Arias se retira del Estadio Maracaná con la ventaja 1-0 en la semifinal de la Copa Libertadores y con la confirmación de que la hinchada de Fluminense no le perdona su fichaje por Palmeiras. Lo que todavía no ocurre es la sentencia definitiva de la llave, la cual se resolverá en el encuentro de vuelta en territorio paulista. La condición para que el atacante supere este amargo capítulo es que el elenco paulista selle su clasificación a la gran final y el colombiano recupere su peso ofensivo en cancha; de lograrlo, su respuesta futbolística se traducirá en la pelea directa por el título continental.







