Cinco partidos consecutivos sin marcar llevaba Luis Díaz después de su actuación del 18 de septiembre ante Union Berlin, partido en el que disputó 62 minutos, no registró gol ni asistencia y tuvo apenas dos remates, uno de ellos a puerta. El colombiano incluso había marcado, pero la anotación fue anulada por fuera de juego. En medio de este momento, Geraldine Ponce reveló que las críticas llegaron a afectarlo fuera de la cancha y aseguró que en algunas ocasiones el futbolista “se ha ido a dormir llorando”.
El problema ya no era solamente el Mundial
Ponce reconoció que el rendimiento de Díaz en el Mundial no estuvo al nivel que muchos esperaban, pero cuestionó que los comentarios deportivos terminaran convirtiéndose en ataques contra el jugador y su familia. La declaración apareció después de una Copa del Mundo en la que el extremo tuvo actuaciones muy diferentes entre sí.
En el debut ante Uzbekistán, Díaz había sido determinante con un gol y una asistencia en 89 minutos, además de generar peligro constante y recibir una calificación de 8,5 en Sofascore.
Sin embargo, el cierre de su participación con Colombia fue mucho más discutido. Su último partido mundialista fue ante Suiza, el 7 de julio, cuando disputó los 120 minutos de la eliminación en penales.
Bayern también comenzó a mostrar una caída
El problema no terminó con la Selección. En el inicio de la temporada 2026-27, Díaz empezó a perder protagonismo estadístico en Bayern.
Los registros de sus primeros partidos oficiales mostraban 1 gol y 0 asistencias en 673 minutos hasta el 13 de septiembre, según los registros de FBref.
Su único gol de Bundesliga había llegado en la primera jornada frente al Stuttgart, cuando marcó en el triunfo 5-1. Después aparecieron el empate sin goles contra Schalke, el partido de Champions ante Bodø/Glimt y su ingreso como suplente contra Elversberg sin volver a marcar.
Ante Union Berlin la sequía aumentó a cinco partidos. El colombiano completó el 90 % de sus pases y tres de cinco regates, pero no consiguió participar directamente en un gol.
La comparación que alimentó las críticas
El contraste resulta llamativo porque Díaz venía de una temporada anterior en la que había sido uno de los jugadores ofensivos importantes del Bayern. El propio club alemán había destacado que el colombiano había terminado como segundo máximo goleador del equipo en Bundesliga y con dos asistencias en la campaña anterior.
Ahora la discusión era diferente: su producción goleadora había caído justo cuando las expectativas sobre él aumentaron después de su llegada al Bayern y su protagonismo con Colombia.
Incluso su nombre apareció entre los candidatos al Balón de Oro 2026, aunque algunos análisis comenzaron a cuestionar sus posibilidades debido al Mundial y al arranque de temporada.
Su familia pidió separar fútbol y ataques personales
La esposa del delantero no negó que existieran razones deportivas para cuestionarlo. Su reclamo estuvo dirigido hacia quienes, según su relato, dejaron de hablar de fútbol para involucrar a Díaz y a su familia en ataques personales.
Ponce también explicó que la relación de su familia con Abelardo De La Espriella viene de años atrás y negó que haya surgido por las controversias recientes.
Mientras tanto, los números dejaron una fotografía incómoda para Díaz: un gol en el comienzo de la temporada con Bayern, cinco partidos consecutivos sin marcar y un Mundial que terminó generando más cuestionamientos que elogios.
Y ahora su esposa reveló la consecuencia que no se ve en las estadísticas: las críticas también estaban llegando hasta la intimidad del jugador.








