De jugar 45 partidos, marcar ocho goles y dar seis asistencias a apenas sumar 200 minutos en sus primeros seis encuentros. Ese fue el cambio que vivió Richard Ríos en Benfica, donde pasó de ser uno de los jugadores importantes a perder espacio con Marco Silva. El colombiano solo fue titular una vez en este inicio de temporada y, con la llegada de João Palhinha, su situación se complicó todavía más.

Richard Ríos empezó a perder protagonismo
Pero ahora todo cambió. Con la llegada de João Palhinha y el nuevo plan de Marco Silva, Ríos empezó a quedar fuera del once titular. Sus minutos fueron cayendo rápidamente. En seis partidos, apenas disputó 200 minutos. Eso es muy poco para un futbolista que antes tenía tanta participación.
No solo eso, también se puso en riesgo su continuidad en Portugal. Ríos necesitaba jugar para mantener su ritmo y demostrar que merecía seguir en el equipo. Pero con menos oportunidades, su futuro en Benfica comenzó a verse en duda.
La llegada de Palhinha complicó aún más las cosas
La llegada de Palhinha complicó aún más las cosas. El nuevo refuerzo aportó una alternativa sólida en el mediocampo. Marco Silva tenía más opciones para armar su equipo. Ríos, en cambio, empezó a ser una opción desde el banco.
No quiere decir que el entrenador lo haya descartado por completo, pero los minutos hablan claro. Ya no estaba entre los primeros elegidos. Y eso abrió la posibilidad de buscar una salida.
Al-Ittihad apareció en el momento indicado
La oferta de Al-Ittihad llegó justo en el momento adecuado. Ríos necesitaba un cambio de escenario. El dinero tuvo su peso, pero también el aspecto deportivo. En Arabia Saudita tendrá la oportunidad de jugar más y volver a tener un papel importante dentro de un equipo.
Para el Benfica también fue una buena solución. El club portugués mantiene los derechos del colombiano. Además, el conjunto saudí asumirá su salario durante el préstamo.
Ríos ahora tiene que demostrar su valor
Ahora, el reto está en manos de Ríos. Tiene que aprovechar esta oportunidad. Necesita recuperar el protagonismo que tuvo en su primera temporada. Su paso por Al-Ittihad puede servirle para volver a sentirse importante, sumar minutos y demostrar por qué el Benfica apostó por él.
Además, su historia con el club portugués aún no termina. Tiene contrato hasta 2030. Después de su experiencia en Arabia, podría regresar a Portugal.
Todo dependerá de lo que logre hacer esta temporada. Por ahora, el cambio es evidente: pasó de jugar 45 partidos y anotar ocho goles a tener apenas 200 minutos en sus primeros seis encuentros. Una caída de protagonismo que terminó facilitando su salida.







