Las frenéticas negociaciones del mercado de pases invernal en este activo junio de 2026 han sumado un capítulo de alto voltaje político y financiero entre Buenos Aires y Mendoza. Lo que parecía un operativo retorno inminente para que Sebastián Villa volviera a vestir la camiseta de Boca Juniors ha ingresado en un peligroso cono de sombras y enfriamiento absoluto. Daniel Vila, presidente de Independiente Rivadavia, rompió el silencio para ventilar los pormenores de su última charla telefónica con Juan Román Riquelme, dejando al descubierto un insólito malentendido operativo que congeló las líneas de comunicación y puso en jaque las pretensiones de la dirigencia xeneize de repatriar al atacante colombiano.
La propuesta de Brandsen 805 y el grosero error de cálculo en la cláusula
En este sentido, las revelaciones del mandamás de la Lepra mendocina expusieron que el principal obstáculo para destrabar el pase radica en una desinformación estratégica propiciada por el propio entorno del delantero colombiano. Según detalló Vila, Juan Román Riquelme formalizó una propuesta de 6 millones de dólares (5 millones pagaderos de inmediato y el millón restante el próximo año), confiado en el reporte del representante Rodrigo Riep, quien le había asegurado a Boca que ese era el valor de salida estipulado. Sin embargo, la máxima autoridad de Independiente Rivadavia fue tajante al aclarar que el blindaje neto del atacante asciende innegociablemente a los 7 millones de dólares, rechazando la oferta inicial y exigiendo una compensación por intereses que terminó por ahuyentar al Consejo de Fútbol.
Asimismo, la falta de respuesta por parte de la dirigencia boquense en las últimas horas refleja un enfriamiento que coincide con la política de topes económicos que intentan imponer en La Ribera. Daniel Vila no dudó en plantear una contraoferta que estiraba los plazos de financiación pero elevaba el monto total de la operación a 7.5 millones de dólares (sumando 500 mil de intereses a pagar en 2028), una cifra ante la cual Riquelme optó por el mutismo absoluto. A pesar de las especulaciones que indicaban una supuesta presión del futbolista antioqueño para forzar su salida definitiva del cuadro cuyano, desde Mendoza desmintieron categóricamente cualquier atisbo de rebeldía, asegurando que el jugador se encuentra cómodo y que respetará la palabra empeñada.
"Riquelme me ofreció cinco millones este año y uno el próximo. Yo le dije que no tenía ningún problema en financiarlo, pero sobre los siete millones más intereses: a lo que ofreció, le sumé el millón restante para completar los siete, más 500 mil de intereses a pagar en 2028, pero no volvió a llamar. El error fue del representante que le dijo que la cláusula era de seis millones". — Declaraciones de Daniel Vila, presidente de Independiente Rivadavia, a Clarín, junio de 2026.
Las urgencias del Vasco y el peligro de perder el patrimonio en diciembre
Por otro lado, la parálisis de la negociación choca de frente con las exigencias metodológicas del nuevo cuerpo técnico de Boca Juniors, comandado por Rodolfo 'Vasco' Arruabarrena. El entrenador xeneize, ya en plenas funciones operativas tras asumir el mando del plantel profesional, ha solicitado de manera expresa a la comisión directiva resolver las incorporaciones con la máxima celeridad posible para evitar novelas mediáticas desgastantes que afecten la concentración del grupo; un panorama que obliga a Boca a decidir rápidamente si estira la billetera por el colombiano o explora alternativas en un mercado donde también se debate quién heredará la mítica camiseta número 10 vacante.
Pasando a otro tema, la inflexible postura de la dirigencia mendocina encierra un riesgo patrimonial de magnitudes considerables que podría revertirse en su contra en el corto plazo. Si bien Daniel Vila se mantiene firme en hacer respetar el valor de su máxima figura, la realidad contractual indica que el vínculo de Sebastián Villa con la Lepra expira de forma definitiva en diciembre de este 2026. Esta ventana invernal representa la última gran oportunidad para el club cuyano de hacer caja y recibir un beneficio económico sustancial, ya que en pocos meses el extremo quedará con el pase en su poder y la potestad absoluta de marcharse como agente libre sin dejar un solo centavo en las arcas de la institución.







