James Rodríguez gana espacio para asumir una mayor responsabilidad ofensiva en Atlético Nacional ante la ausencia de Marlos Moreno. La baja del extremo le quita al equipo una de sus principales alternativas de desequilibrio individual: en lo corrido de 2026, Moreno suma 7 goles y 2 asistencias en 26 partidos, según ESPN. Ese vacío abre la puerta para que James tenga más peso en la creación y hoy ya dejó una muestra de lo que puede aportar: al minuto 16, con un pase filtrado de zurda, asistió a Andrés Román para el 2-0 ante Junior de Barranquilla, que descontó al 24 y dejó el marcador 2-1 al descanso. Pero la ausencia de Moreno no solo cambia los nombres, también puede modificar la manera de atacar de Nacional.
Mientras el extremo se caracteriza por el desborde individual y el remate, con cinco goles como titular esta temporada, según Ceroacero, el colombiano aporta un juego más asociativo, de último pase y pausa. Esa diferencia de estilos es justamente lo que Lucas González deberá administrar: no se trata de reemplazar gol por gol, sino de cambiar la forma en que Nacional genera peligro. Y ahí aparece uno de los principales interrogantes alrededor del nuevo papel de James.
Antes de hoy sumaba 107 minutos en tres partidos, siempre entrando desde el banco: 32 ante Inter de Bogotá, 45 frente a Llaneros y 30 en el clásico ante Millonarios. El de hoy es su primer partido como titular y capitán, lo que implica prácticamente duplicar de golpe su carga más alta hasta ahora. A eso se suma que Nacional también enfrenta las bajas de Alfredo Morelos y Chicho Arango. Por eso, la asistencia ante Junior de Barranquilla terminó siendo mucho más que una simple jugada de gol.
Así fue la asistencia que confirma su valor creativo
James encontró un rebote en campo rival y, con un pase filtrado de zurda, superó la defensa de Junior y dejó habilitado a Andrés Román, quien definió de primera para el 2-0. Esa jugada se suma a la asistencia de pelota quieta que ya había dado en su debut ante Inter de Bogotá, con lo que acumula dos pases de gol en apenas cuatro partidos. La comparación empieza a ser evidente: mientras el extremo ausente ofrecía desequilibrio en velocidad, James aporta visión y último pase, dos herramientas que Nacional necesita para no depender únicamente de la profundidad. Sin embargo, la ventaja que construyó el equipo no tardó en ponerse nuevamente en riesgo.
El descuento que reabrió el partido
La ventaja de Nacional duró poco. Apenas ocho minutos después del golazo de Román, Guillermo Paiva anotó el 2-1 para Junior de Barranquilla, que llegaba a este partido en la casilla 16 con apenas nueve puntos y la obligación de no perder, según El Tiempo. Ese descuento confirma que, pese al buen inicio de James, Nacional todavía no logra cerrar los partidos con la contundencia necesaria. La consecuencia es que el segundo tiempo queda completamente abierto, con el aporte creativo del colombiano como uno de los principales argumentos para intentar ampliar la ventaja, aunque Junior de Barranquilla ya demostró que está dispuesto a pelear el partido hasta el final.
Hoy, Nacional pierde a uno de sus futbolistas más desequilibrantes en el uno contra uno, pero también gana la oportunidad de apoyarse más en el talento asociativo de James, que ya respondió con una nueva asistencia en su debut como titular. Lo que todavía está por verse es si ese aporte será suficiente para sostener la ventaja en el complemento, con Junior de Barranquilla ya metido en el partido.







