Atlético Nacional tendrá que evaluar la contratación de otro delantero después de perder a Cristian “Chicho” Arango por aproximadamente nueve meses, una baja que se suma a la lesión de Alfredo Morelos y deja a Lucas González con menos alternativas naturales para el puesto de ‘9’. Mientras Morelos completa su recuperación, el cuerpo técnico deberá recurrir a soluciones internas, pero la gravedad de la lesión de Arango podría obligar al club a modificar su planificación y buscar un atacante para 2027. Un golpe que golpeó a Nacional incluso en la billetera. Y ese detalle vuelve todavía más delicada la situación.

La llegada de Arango, en enero de 2026, se presentó como uno de los fichajes más importantes del semestre. El delantero, hincha confeso del club, incluso aceptó una reducción salarial para cumplir el sueño de vestir la camiseta verdolaga, mientras Nacional, con Gustavo Fermani a la cabeza, negoció durante casi dos meses con San Jose Earthquakes para concretar su llegada. El acuerdo se cerró bajo la figura de un préstamo oneroso: 500.000 dólares por la cesión hasta diciembre de 2026, además de una opción de compra de 1,5 millones por el 60% de su pase. Pero toda esa inversión terminó chocando con un problema difícil de ocultar.

En 20 partidos entre todas las competencias, apenas consiguió dos goles y una asistencia, cifras que la prensa deportiva señaló como insuficientes frente a la inversión realizada para contratarlo. Su situación incluso abrió la puerta a que Vélez Sarsfield de Argentina apareciera meses atrás como un posible destino, cuando el delantero atravesaba un momento de suplencia en Medellín. La hinchada, que lo recibió con enorme ilusión en enero, pasó rápidamente a las críticas y, después de un empate 0-0 ante Cúcuta Deportivo en abril, el propio jugador tuvo que pedir paciencia a sus seguidores, quienes preferían otros perfiles.

Los nombres que ya sonaron para el ‘9’ de Nacional antes de Arango

Nacional, además, no tendría que comenzar desde cero si decide volver al mercado, porque antes de cerrar la llegada de Arango ya había manejado una lista de candidatos para el puesto de centrodelantero. En aquel momento aparecieron Facundo Barceló, de Patronato; y Harold Preciado, del Shenzhen chino. Sin embargo, el nombre que más se acercó a las pretensiones del club fue el argentino Emanuel Herrera, de Sporting Cristal de Perú, aunque la negociación terminó cayéndose porque el equipo peruano se negó a negociarlo mientras disputaba la Copa Libertadores. Ahora, la urgencia podría hacer que aquella lista vuelva a cobrar importancia.

La reacción de la hinchada: de la ilusión de enero al peso económico de septiembre

La conexión con la hinchada también cambió en cuestión de meses. La llegada de Arango generó, según Win Sports, que “las expectativas en la hinchada verde crecieran” y que se hablara de una nueva etapa para afrontar la Liga BetPlay y la Copa Sudamericana 2026. Ahora, esos mismos aficionados reciben la lesión con una mezcla de tristeza por la situación de un jugador identificado con el club y frustración por una inversión que, entre el préstamo y el salario, no terminó reflejándose en el rendimiento esperado.

Nacional se queda, por ahora, sin sus dos delanteros de mayor jerarquía al mismo tiempo: Arango estará fuera aproximadamente nueve meses y Morelos continúa en recuperación. El club todavía no ha tomado una decisión oficial sobre la necesidad de reforzar la posición antes de terminar el año, por lo que buena parte de la respuesta dependerá de la evolución de Morelos y de lo que puedan aportar las alternativas internas, entre Rengifo y Sarmiento, durante las próximas semanas.