Bryan Castrillón terminó con el tobillo derecho sangrando tras una entrada de Ewil Murillo en el primer minuto del Junior vs. Santa Fe, una acción que rápidamente generó reclamos del equipo barranquillero. El extremo intentó continuar en cancha, pero el dolor aumentó con el paso de los minutos y finalmente tuvo que ser sustituido al 21’ por Joel Canchimbo.

Una entrada que encendió el partido

El compromiso apenas comenzaba cuando Murillo llegó sobre Castrillón y terminó impactando su tobillo. El futbolista de Junior intentó seguir jugando después del golpe, pero la gravedad de la herida quedó expuesta cuando comenzó a sangrar.

La acción provocó inmediatamente los reclamos de Junior, que consideró que la entrada podía merecer una expulsión. Según Win Sports, el contacto se produjo con los taches sobre el tobillo del atacante.

Castrillón intentó continuar

Lo llamativo de la situación fue que Castrillón no abandonó inmediatamente el campo. El extremo permaneció algunos minutos intentando superar las molestias y continuar aportando al equipo.

Sin embargo, el dolor no desapareció. A los 20 minutos, AS Colombia reportó que el jugador ya no podía continuar debido al golpe y que su tobillo estaba sangrando. Un minuto después se produjo el cambio.

La sustitución terminó confirmando que aquella primera jugada no había sido un simple golpe dentro de la intensidad normal del partido.

Junior reclamó una tarjeta roja

La decisión arbitral se convirtió en otro elemento de la polémica. Jairo Mayorga no consideró que la infracción fuera suficiente para expulsar a Murillo, mientras que desde Junior reclamaron una sanción más severa.

Win Sports también señala que la acción fue revisada desde el VAR, a cargo de Luis Picón, pero no hubo una intervención que modificara la decisión tomada en el campo.

Así, Junior terminó perdiendo a uno de sus jugadores ofensivos apenas en el primer tramo del encuentro, mientras Santa Fe mantuvo a Murillo en cancha.

Una imagen que genera discusión

La escena de Castrillón mostrando el tobillo afectado y ensangrentado se convirtió rápidamente en una de las imágenes más llamativas del partido.

Más allá de determinar si la acción merecía tarjeta roja —algo que corresponde a la interpretación arbitral y al protocolo del VAR—, el hecho concreto es que Castrillón no pudo completar ni siquiera la primera mitad del encuentro.

Para Junior, el golpe fue doble: perdió tempranamente a un atacante y además quedó con el reclamo de una posible expulsión que finalmente no llegó.

Castrillón quiso aguantar, pero la herida terminó obligándolo a salir; la decisión de no expulsar a Murillo dejó una polémica que seguramente seguirá dando de qué hablar después del partido.