Alejandro Char encendió hoy el nuevo circuito de pantallas del Estadio Metropolitano Roberto Meléndez y lo resumió de una manera sencilla: “Son 308 módulos, equivalentes a 308 televisores de 65 pulgadas, con tecnología 4K, conectados con todo el circuito de pantallas del estadio”. Sin embargo, detrás de esa explicación hay un dato que cambia por completo la dimensión del proyecto: mientras el circuito tecnológico se estimaba inicialmente en un máximo de $6.000 millones de pesos, la cifra final aproximada llegaría a $11.591 millones. Y hay una razón detrás de se numero.
La comparación con un televisor doméstico ayuda a dimensionar los 308 módulos, pero también deja por fuera buena parte de la complejidad del proyecto. Un módulo LED profesional para estadios, con la densidad de píxeles necesaria para alcanzar tecnología 4K en esa magnitud, tiene un valor unitario de mercado de unos $16,6 millones de pesos. Al multiplicarlo por los 308 módulos mencionados por Char, la cuenta llega a $5.112,8 millones, una cifra prácticamente idéntica a los $5.113 millones indexados en las actas de contratación pública para el montaje e interconexión de las pantallas LED de marcadores y cintillo. Hasta ahí, los números encajan con la estimación inicial. Pero esa cuenta todavía dejaba por fuera una parte fundamental del proyecto.
El verdadero salto aparece cuando se revisa lo que no se ve directamente en las pantallas: la estructura que sostiene los 308 módulos. Cada uno necesita una estructura de aluminio especializada y de alta resistencia que permita interconectarlo y colgarlo de forma segura a lo largo de las graderías, con un costo de soporte por unidad instalada que promedia los $21.032.694. Multiplicados por los 308 soportes, esos elementos alcanzan los $6.478.069.988. En este tipo de obras, el hardware visual representa apenas una parte del presupuesto, porque detrás de cada pantalla existe una ingeniería diseñada para soportar peso, instalación y condiciones climáticas. Y precisamente esa partida es la que termina cambiando por completo la cuenta final.
De $6.000 millones estimados a $11.591 millones
Cuando se suman los dos componentes, tecnología y soporte estructural, el costo del circuito llega a $11.591 millones de pesos: $5.113 millones correspondientes a los módulos LED y $6.478 millones destinados a la infraestructura de aluminio. La comparación con la estimación inicial resulta evidente. El máximo que se manejaba para la tecnología era de $6.000 millones, por lo que el proyecto terminó prácticamente duplicando ese techo y sumando cerca de $5.600 millones adicionales frente a lo previsto inicialmente para las pantallas. En dólares, la inversión equivale aproximadamente a $2,9 millones.
El patrón detrás del número
Este tipo de diferencia no es exclusivo del Estadio Metropolitano Roberto Meléndez. La razón está en que el hardware visual, por avanzado que sea, necesita una infraestructura diseñada específicamente para sostenerlo, interconectarlo y mantenerlo seguro dentro de un estadio. En este caso, el costo de la estructura de aluminio terminó siendo incluso superior al de los propios módulos LED, mostrando cuánto puede pesar la ingeniería dentro de una modernización de este tipo.
Hoy, el Estadio Metropolitano Roberto Meléndez ya tiene funcionando su nuevo circuito de 308 pantallas LED 4K. Lo que la explicación de Char no dejaba ver a primera vista es que el costo total alcanzó los $11.591 millones, prácticamente el doble del máximo que se había estimado para la tecnología. Para dimensionar realmente la inversión había que sumar la estructura de aluminio encargada de sostener los módulos, una partida que terminó costando incluso más que las propias pantallas. Con esa cuenta completa, la modernización del escenario barranquillero adquiere una dimensión económica muy distinta a la que podía sugerir el anuncio inicial.








