Después de concretar la llegada de Juan Fernando Quintero, Independiente Medellín tendría entre sus planes a Juan Guillermo Cuadrado como otro refuerzo de peso para su proyecto deportivo. El experimentado futbolista colombiano analiza su futuro después de una extensa carrera en Italia y el Poderoso aparece como una posibilidad especial por la cercanía que ha mantenido con el club y la ciudad. Sin embargo, la operación todavía estaría condicionada por las pretensiones económicas del jugador y por la competencia de otros equipos interesados en hacerse con sus servicios.

Quintero y Cuadrado
Quintero y Cuadrado

El DIM no se conformaría con Juanfer Quintero

La llegada de Juan Fernando Quintero cambió las expectativas alrededor de Independiente Medellín. El regreso del volante representa una apuesta deportiva importante y también eleva la exigencia para un equipo que ahora busca construir un plantel capaz de competir por objetivos mayores.

En ese contexto aparece el nombre de Cuadrado. El colombiano aportaría experiencia internacional, recorrido y una jerarquía que podría complementar a Juanfer dentro de un proyecto que empieza a tomar una dimensión diferente. Pero convertir esa intención en una negociación será el verdadero reto para la dirigencia.

Y precisamente ahí está el principal obstáculo para que el sueño del DIM pueda avanzar.

Cuadrado todavía debe decidir dónde continuará su carrera

Juan Guillermo Cuadrado atraviesa una etapa diferente de su trayectoria después de varios años como protagonista en el fútbol italiano. El lateral y extremo debe definir cuál será el siguiente capítulo de una carrera en la que pasó por clubes importantes y disputó los escenarios más exigentes de Europa.

El interés del Medellín tendría además un componente sentimental. Cuadrado ha expresado en diferentes oportunidades su vínculo con Antioquia y con el fútbol colombiano, por lo que un eventual regreso al país podría tener un significado especial.

Sin embargo, el factor emocional no será suficiente para cerrar una operación de este tamaño.

El dinero y los otros interesados pueden cambiar el plan

El DIM tendría que competir con otras alternativas que pueda manejar Cuadrado para continuar su carrera. A sus 38 años, el colombiano deberá evaluar no solamente el proyecto deportivo, sino también las condiciones económicas y el papel que tendría dentro del equipo que finalmente elija.

Para Medellín, conseguir a Cuadrado después de haber asegurado a Quintero convertiría el mercado en una declaración de intenciones. Juntar a dos futbolistas de la generación dorada de Colombia sería un golpe de jerarquía, pero todavía falta lo más difícil: convencer al jugador de que el próximo gran capítulo de su carrera debe escribirse en el Atanasio Girardot.