Junior de Barranquilla estaría en busqueda una solución para su arco en el mismo equipo que le dio uno de los golpes más duros del año, según informaron fuentes cercanas al club. Sebastián Guerra, arquero de Barranquilla FC, se convirtió en una de las grandes figuras de la Copa BetPlay tras ser determinante en las eliminaciones de Junior de Barranquilla y Millonarios FC. Su actuación en las tandas de penales, sumada a la crisis defensiva que atraviesa el Tiburón, podría llevar a la institución rojiblanca a poner los ojos en el guardameta antioqueño de 25 años.
Guerra no necesita presentación ante el club rojiblanco. Barranquilla FC eliminó a Junior de Barranquilla en la Copa BetPlay y posteriormente dio otro golpe al dejar afuera a Millonarios FC, con el guardameta como protagonista en ambas series. Contra el conjunto capitalino atajó dos cobros en la tanda definitiva, mientras que ante Junior de Barranquilla también respondió desde los doce pasos. Su personalidad se hizo todavía más evidente cuando pidió ejecutar un penal, falló al intentar picarlo y, lejos de venirse abajo, volvió al arco para detener el siguiente cobro decisivo.
El momento de Guerra coincide con una de las mayores preocupaciones de Junior de Barranquilla. El equipo dirigido por Sebastián Viera recibió 20 goles en las primeras 11 jornadas de la Liga BetPlay II-2026, un promedio cercano a 1.8 tantos por partido, y actualmente ocupa el puesto 17 con apenas nueve puntos. Mauro Silveira ha sido el principal titular, mientras Jefersson Martínez también ha recibido oportunidades y acumula seis goles encajados en seis partidos recientes. La vulnerabilidad del equipo hace que el arco pueda convertirse en una posición a revisar.
Sebastián Guerra tiene números y personalidad para dar el salto
El antioqueño de 25 años se formó en las divisiones menores de Atlético Nacional y llegó a Barranquilla FC con experiencia previa en el fútbol profesional. Actualmente está tasado en unos 150.000 euros por Transfermarkt, una cifra que lo convierte en una alternativa accesible frente a otros movimientos del mercado. Su principal fortaleza está en los penales, pero también destaca por el estudio de los rivales: analiza junto con su cuerpo técnico a los posibles ejecutores antes de cada tanda. Esa preparación se ha convertido en una de sus principales armas.
El contrato de Silveira no impediría que Junior busque otra opción
La eventual llegada de Guerra no significaría necesariamente que Junior de Barranquilla pueda desprenderse fácilmente de Mauro Silveira. El uruguayo tiene contrato hasta el 30 de junio de 2028 y el club adquirió el 70% de sus derechos económicos por una cifra cercana a los 500.000-600.000 dólares. Además, Silveira ha expresado públicamente su intención de permanecer en Barranquilla y aseguró que en Colombia solamente quiere jugar para el tiburón. Por eso, si Guerra aparece como objetivo, la posibilidad más lógica sería aumentar la competencia en el puesto y no necesariamente reemplazar de inmediato al uruguayo.
La historia tiene un ingrediente particular: Junior de Barranquilla podría terminar buscando al arquero que ayudó a eliminarlo de la Copa BetPlay. Guerra llegó al Barranquilla FC como agente libre y hoy su ficha ronda los 150.000 euros, mientras su rendimiento lo convirtió en uno de los nombres más destacados del torneo. Con ocho partidos todavía por disputar en la Liga BetPlay y una defensa que necesita respuestas, el guardameta podría pasar de ser verdugo del Tiburón a convertirse en una alternativa para el futuro del arco rojiblanco.








