Junior de Barranquilla quedó casi sin margen. Tras el 3-1 ante Atlético Bucaramanga, el bicampeón suma 9 puntos, ocupa el puesto 17 y, pese al panorama, Sebastián Viera sostiene que todavía hay esperanza: “Hay que seguir trabajando, hay posibilidades y vamos a pelear por ellas”, dijo en rueda de prensa. El problema es que cada fecha sin una opción real de llegar a cuadrangulares aumenta la necesidad de buscar alternativas. Y ahí es donde aparece la oportunidad de abrirle la puerta a los jóvenes.

Junior de Barranquilla pasó de bicampeón a colero de un semestre a otro. No ganó en sus primeros siete partidos del semestre, hasta el 4-1 sobre Fortaleza CEIF del 20 de septiembre, ya con Viera, el exarquero e ídolo del club, en el banco. Después llegaron las derrotas 3-1 ante Atlético Nacional y 3-1 ante Atlético Bucaramanga. Con la Copa BetPlay perdida desde julio frente a Barranquilla FC, la Liga BetPlay es el único torneo local que le queda. Pero jugarse el semestre con juveniles también implica medir muy bien cada riesgo.

Tras la derrota ante Atlético Nacional, Noticias RCN calculaba que el tiburón necesitaba al menos 20 de los 27 puntos que quedaban; ahora son ocho partidos y los cuadrangulares son para los ocho mejores. Con ese margen, Viera todavía se apoya en la experiencia de Teófilo Gutiérrez, Luis Fernando Muriel y Yimmi Chará, mientras la mitad de la cancha está cubierta por Juan David Ríos, Guillermo Celis, Fabián Ángel y Jesús Rivas. Esa competencia interna ayuda a explicar los pocos minutos de los jóvenes. Para entender qué tan grande es esa brecha, los números muestran la diferencia.

Villarreal, Socarras y Shmalbach: 323 minutos en todo 2026

Daniel Socarras, de 19 años y lateral, acumula seis partidos y 234 minutos, con una asistencia. Andrés Shmalbach, también de 19 y volante, suma tres partidos y 45 minutos, mientras que Dilan Villarreal, de 18 años, disputó seis encuentros, pero apenas 44 minutos. Entre los tres reúnen 323 minutos, menos de cuatro partidos completos, frente a los 3.239 de Mauro Silveira o los 2.652 del lateral Yeison Suárez. Viera incluso dejó fuera a Edwin Herrera en una convocatoria de septiembre, una señal de que el costado tampoco es intocable. Si Junior de Barranquilla se aleja de la clasificación, repartir esos minutos podría convertirse en una necesidad. Y hay otro puesto donde la falta de alternativas ya empieza a ser evidente.

Jaime Acosta: el tercer arquero que pasó al banco

Hay un caso aparte en el arco. Mauro Silveira, dueño del puesto, salió lesionado ante Independiente Medellín y, frente a Atlético Nacional, Viera le dio la titularidad a Jefersson Martínez, con Jaime Acosta como suplente. Acosta, de 24 años y 1,91 metros, no registra partidos con Junior de Barranquilla en 2026. Ceroacero le atribuye cinco encuentros y 450 minutos con Barranquilla FC este año. La consecuencia es clara: el tercer arquero dejó de ser simplemente un nombre de planilla. Si la molestia de Silveira se alarga o Martínez falla, Viera, que atajó en el equipo hasta 2023, tendría un recambio listo para debutar.

Hoy Junior de Barranquilla tiene una defensa señalada, seis contratos por vencer y un técnico cuya continuidad también depende de los resultados. Lo que todavía no ocurre es una decisión de la dirigencia sobre el mercado ni sobre quiénes seguirán. Si el equipo se mantiene vivo en la Liga BetPlay y corrige sus errores, esos nombres podrían ganar tiempo. Si no, el club llegará a la Copa Libertadores con la necesidad de rehacer su zaga y su portería casi desde cero.