Los errores de Jefersson Martínez y Pablo Ortiz en el 3-1 de Atlético Bucaramanga sobre Junior de Barranquilla pueden acelerar decisiones pensando en 2027. Dos jugadores que tampoco transmitieron seguridad durante el partido. Días antes, el propio Ortiz había advertido que “el margen de error es mínimo” en la lucha por clasificar. El tiburón venía de dos victorias consecutivas y volvió a caer por fallas individuales precisamente en dos posiciones sensibles. Y ahora esas actuaciones pueden tener consecuencias más allá de los tres puntos.

El momento explica el peso de cada error. Tras vencer 2-0 a Independiente Medellín, Junior de Barranquilla había subido al puesto 15 de la Liga BetPlay II-2026. Después cayó ante Atlético Nacional, en un gol donde Andrés Sarmiento se anticipó a Martínez, y luego volvió a perder en Bucaramanga. Siendo esta última derrota la que volvió a complicar la pelea por los cuadrangulares. Ahora Junior busca cambios, pero cambiar a dos titulares no es tan sencillo como parece.

Martínez, de 32 años, renovó en 2024 hasta diciembre de 2026, cuando era suplente de Santiago Mele. Eso significa que Junior de Barranquilla tendrá que definir su futuro de todas formas antes de terminar el año. Ortiz, por su parte, llegó en el mercado de mitad de temporada después de un periodo en el que había perdido protagonismo. Ambos fueron elegidos por Sebastián Viera, técnico y exarquero ídolo del club. Por eso, si la dirigencia decide revisar esas posiciones, no solo tendrá que evaluar un mal partido, sino también las decisiones tomadas durante el proceso.

Tres goles recibidos ante un rival con diez

Atlético Bucaramanga jugó cerca de 70 minutos con un hombre menos y, aun así, consiguió marcar tres veces. Dos de esos goles llegaron en apenas cuatro minutos: Fredy Hinestroza apareció a los 33 con un remate-centro que Martínez siguió con la mirada, mientras Emerson Batalla amplió la ventaja a los 37. La diferencia fue todavía más evidente porque Diego Novoa terminó siendo una de las figuras del rival, mientras Junior de Barranquilla insistió durante el segundo tiempo sin encontrar precisión. Esa diferencia bajo los tres palos terminó pesando demasiado. Y deja una pregunta inevitable sobre lo que viene.

Viera, entre la seguridad y la urgencia

Viera había destacado una evolución defensiva después de la victoria sobre Independiente Medellín, mientras Ortiz explicó que el técnico les exige defender más arriba. El antecedente de Martínez también pesa: en 2024, Junior de Barranquilla mejoró su contrato ante el interés de América de Cali y Deportes Tolima. Ahora, con el cierre de su vínculo cada vez más cerca, la dirigencia deberá decidir si mantiene la confianza o busca competencia para el puesto. En defensa ocurre algo similar con Ortiz, quien todavía tiene tiempo para cambiar la percepción. La primera oportunidad para ambos llegará el sábado 10 de octubre ante Internacional de Bogotá, en el Estadio Romelio Martínez.

Hoy Junior de Barranquilla está en riesgo de quedarse fuera de la fase final, con un arquero cuyo contrato termina en diciembre y un central que quedó señalado después de la derrota. Todavía no existe una decisión de la dirigencia sobre la renovación de Martínez ni sobre la llegada de nuevos refuerzos para la zaga. Si ambos recuperan confianza ante Internacional de Bogotá y en los partidos siguientes, podrán demostrar que lo ocurrido en Bucaramanga fue un mal día. Si los errores se repiten, el mercado de 2027 podría comenzar precisamente por el arco y la defensa.