Junior de Barranquilla puede adelantar un cambio de entrenador si la dirigencia concluye que Sebastián Viera ya no tiene margen. Su contrato “va hasta diciembre de este año”, como él mismo explicó, y el club ya demostró que puede tomar decisiones rápidas: Alfredo Arias fue despedido después de sumar apenas dos puntos en cinco jornadas. La posibilidad de tener alternativas estudiadas permitiría reaccionar sin esperar hasta el cierre del torneo. Y ese escenario empieza a tomar fuerza mientras el equipo sigue en la parte baja.

El antecedente es reciente. La dirigencia, encabezada por Antonio Char, comunicó a Arias su salida a finales de agosto, pese a que era bicampeón y había renovado su vínculo. El 1 de septiembre presentó a Viera, quien aceptó un contrato de solo cuatro meses, aunque buscaba uno de al menos un año. El propio entrenador dejó claro que cualquier continuidad tendría que ganársela con resultados. Hoy el Tiburón es 17.º con nueve puntos y el margen vuelve a reducirse. El problema ya no es solamente cuánto tiempo tiene Viera, sino qué tan rápido puede cambiar la situación.

El vínculo también pesa en cualquier escenario de salida. Viera fue ídolo de Junior de Barranquilla durante 12 años como jugador y su relación con la familia Char fue importante para su llegada al banquillo, por lo que una salida anticipada tendría un componente emocional y de imagen. A eso se suma el aspecto económico: un nuevo entrenador obligaría a ajustar salarios y pretensiones. Jorge Bava manejaba cifras por encima del presupuesto, mientras Leonel Álvarez tenía un salario elevado en Atlético Bucaramanga. Y ahí aparece el dato que puede acelerar o frenar cualquier movimiento: el contrato.

Contrato hasta diciembre y tres partidos que marcan el rumbo

Viera firmó hasta diciembre de 2026 y su único antecedente como entrenador era Real Cartagena en 2024-25. El todos contra todos termina a comienzos de noviembre y el torneo llega a su cierre el 22 de diciembre, por lo que aparecen dos momentos naturales para evaluar su continuidad: el 18 de octubre, después de recibir a Inter de Bogotá y Deportivo Pereira y visitar a Deportivo Cali, y el 31, cuando ya haya disputado seis de los ocho partidos restantes. Con nueve puntos, Junior de Barranquilla necesita al menos cuatro de esos nueve para mantenerse con opciones de alcanzar las 28 unidades. Si no los consigue, la exigencia sobre los 15 puntos restantes será todavía mayor. Y el calendario empieza a funcionar como reloj.

El precedente de 2023 en Junior

No sería la primera vez que Junior de Barranquilla modifica su entrenador durante una campaña. En 2023, el club nombró a Arturo Reyes el 17 de agosto, después de la salida de Hernán Darío ‘Bolillo’ Gómez, cuando el equipo ocupaba el puesto 17. Meses después terminó conquistando la Liga BetPlay Finalización. El antecedente no garantiza que un cambio vuelva a funcionar, pero sí demuestra que la dirigencia está dispuesta a mover el banquillo durante el torneo cuando considera que el escenario lo exige. Leonel Álvarez y Jorge Bava, además, ya habían aparecido como alternativas cuando salió Arias. Y esos nombres podrían volver a la conversación si Viera no consigue reaccionar.

Hoy Viera sigue al frente con contrato hasta diciembre y tres partidos que pueden marcar buena parte de su futuro. Todavía no existe una confirmación de conversaciones con otros entrenadores ni una fecha límite establecida por el club. Si Junior de Barranquilla no suma al menos cuatro puntos ante Inter de Bogotá, Deportivo Pereira y Deportivo Cali, las cuentas se complicarán todavía más; si consigue ganar en Barranquilla, Viera tendrá un poco más de aire. La próxima jornada, por eso, puede ser mucho más que otro partido: puede empezar a definir el futuro del banquillo.