Teófilo Gutiérrez pone a Junior de Barranquilla ante un reto que no puede seguir aplazando: mejorar su rendimiento como visitante. El Tiburón apenas había conseguido una victoria en sus primeros cinco partidos fuera de casa en la Liga BetPlay II-2026 y, tras la derrota ante Atlético Bucaramanga, el balance quedó en un triunfo y cinco caídas, con apenas tres puntos de 18 posibles. Para meterse entre los ocho, el equipo necesita ganar todos sus partidos como local y sumar otras dos victorias fuera de Barranquilla. El margen de error prácticamente desapareció.

Teo, de 41 años, prometió llevar a Junior de Barranquilla a las finales y se fijó el objetivo de ganar siete de los ocho partidos que quedaban. El problema es que el equipo no ha respondido cuando le toca jugar lejos de casa. La única victoria visitante del semestre llegó el 20 de septiembre, con un 4-1 sobre Fortaleza CEIF en Bogotá, partido en el que el delantero anotó de penal. Después llegaron las derrotas ante Atlético Nacional y Atlético Bucaramanga, dos golpes que volvieron a poner en duda la capacidad del equipo para competir fuera de su estadio.

La defensa es otra de las preocupaciones. Antes del encuentro ante Atlético Bucaramanga, Junior de Barranquilla había recibido 11 de sus 17 goles en contra como visitante. La fragilidad volvió a quedar expuesta con las derrotas por 3-1 en Medellín y por el mismo marcador en Santander, donde el equipo no gana desde 2022. Además, el calendario todavía incluye visitas a Deportivo Cali, el 18 de octubre, y Llaneros FC, el 31. Aunque ninguno atraviesa necesariamente su mejor momento, ambos partidos representan pruebas que Junior de Barranquilla debe superar si quiere mantener viva la promesa de su capitán.

Los números de Junior lejos de Barranquilla

Antes de visitar a Atlético Nacional, Junior de Barranquilla acumulaba cuatro salidas con una victoria y tres derrotas. Tras perder ante los verdolagas y Atlético Bucaramanga, el registro empeoró a un triunfo y cinco caídas en seis partidos. El contraste resulta llamativo porque el equipo venía de conquistar el Apertura, torneo en el que terminó como uno de los mejores visitantes. Junior de Barranquilla ya demostró que puede sumar lejos de Barranquilla, pero todavía no encuentra la regularidad que necesita para repetir ese rendimiento en el segundo semestre.

Lo que exige la promesa de Teo

Con cuatro partidos como local y otros cuatro como visitante por delante, la cuenta es exigente: Junior de Barranquilla necesita ganar en casa y conseguir al menos dos triunfos fuera. Sebastián Viera tendrá que corregir la “displicencia” que él mismo reconoció, mientras Teófilo Gutiérrez, que aseguró que le corresponde “tomar la bandera”, deberá liderar también en los escenarios más complicados. Su penal ante Fortaleza CEIF abrió el camino para la única victoria visitante, pero ahora el equipo necesita que esa actuación deje de ser una excepción.

Junior de Barranquilla sigue con opciones de clasificar, pero ya no puede permitirse más tropiezos fuera de casa. Ganar en Cali y ante Llaneros FC mantendría viva la promesa de Teo y le daría al equipo el impulso que necesita en el cierre del torneo. Si vuelve a dejar puntos en el camino, ni siquiera una buena racha en Barranquilla podría alcanzar. La cuenta regresiva ya comenzó y el próximo desafío será demostrar que Junior de Barranquilla puede competir con la misma determinación lejos de su gente.