Luego de que Juan Fernando Quintero dijera que "el mensaje de Gallardo no llega", la respuesta de la prensa de Argentina
Ahora las palabras de Azzaro cobran sentido "Quintero debe ser suplente"
La luna de miel de River Plate en este 2026 se ha transformado en una pesadilla de corto circuito táctico. Tras la reciente derrota 1-0 ante Argentinos Juniors, que se suma a la humillante goleada 4-1 sufrida contra Tigre, el entorno "Millonario" ha pasado de la esperanza a la búsqueda de culpables y Flavio Azzaro pareciera encontrar al señalado de este declive del conjunto Millonarios ¡Mira los detalles!.
En el ojo del huracán se encuentra Juan Fernando Quintero, quien a pesar de dar la cara como capitán y pedir autocrítica, ha sido el blanco de un diagnóstico demoledor por parte del polémico periodista Flavio Azzaro. Para el comunicador, la solución a la debacle de Núñez no pasa por más entrenamientos, sino por una decisión drástica en el once titular.
La polémica de Flavio Azzaro
Sentar al ídolo colombiano, pues asegura que "un equipo con pretensiones serias no puede permitirse que Juanfer sea inicialista en el 80% de los encuentros". Las palabras de Azzaro resuenan con más fuerza tras la pálida imagen mostrada en La Paternal. El periodista sostiene que, si Marcelo Gallardo desea armar un "equipo serio", debe entender que la magia de Quintero es un recurso de emergencia y no un eje constante, debido a las carencias defensivas y rítmicas que su presencia impone. Esta visión choca frontalmente con el estatus de "intocable" que el volante tiene para gran parte de la hinchada, pero los resultados recientes parecen darle la razón a la crítica: River ha pasado de asegurar el cero en su arco a ser uno de los equipos con peor funcionamiento de la actualidad argentina, planteando un dilema sobre si el "10" es el motor del equipo o el ancla que impide su evolución.
El "corto circuito" de Gallardo: ¿Por qué el mensaje no llega?
Por otro lado, el propio Juanfer Quintero dejó entrever una problemática interna que va más allá de su rendimiento individual. Al finalizar el encuentro, el colombiano afirmó que el técnico les exige repetir lo que los hizo fuertes en las primeras jornadas, sugiriendo que existe una desconexión entre la pizarra y la ejecución en el campo. "Dimos ventaja y nos cobraron", sentenció el 10, reconociendo que el plantel ha perdido la memoria futbolística en tiempo récord. Esta brecha entre la orden de Gallardo y la respuesta de los jugadores es lo que Azzaro define como la prueba de que el ciclo necesita una depuración jerárquica, sugiriendo que la lealtad ciega hacia los referentes está nublando el juicio táctico del "Muñeco" en un momento crítico.
Autocrítica o despedida: El ultimátum del capitán
Asimismo, Quintero fue tajante al asegurar que "River no está para esto" y que la autocrítica será el único camino para corregir el rumbo antes de que el semestre se torne irrecuperable. El volante asumió la responsabilidad por la falta de funcionamiento, pero sus palabras apenas si alcanzan a tapar la grieta de un equipo que se desmorona defensivamente cada vez que pierde el balón. Con la Copa Argentina y el duelo ante Vélez en el horizonte cercano, la presión sobre Juanfer no hará más que aumentar, ya que cada minuto suyo en cancha será evaluado bajo la lupa de Azzaro: ¿es capaz de aportar el sacrificio defensivo que el fútbol moderno exige o su permanencia en el once es el síntoma definitivo de un River que se resiste a modernizarse?
El debate está instalado en los pasillos del Monumental y divide a una parcialidad que aún no sabe si abrazar la lírica de su capitán o la crudeza del análisis externo. River necesita resultados inmediatos para detener la hemorragia de puntos y recuperar la identidad que lo hizo sólido al inicio del campeonato. La decisión de Gallardo en los próximos días definirá no solo el futuro de Juanfer en la titular, sino la seriedad del proyecto deportivo de cara a los retos internacionales. El martes, ante Ciudad de Bolívar, sabremos si el mensaje finalmente llegó al vestuario o si estamos ante el preámbulo de una decisión técnica que podría marcar un antes y un después en la segunda era del técnico más exitoso del club.