Con 38 años, Juan Guillermo Cuadrado todavía puede jugar como lateral, carrilero o extremo por derecha. Si se da su llegada a Millonarios, Alberto Gamero tendrá que escoger dónde ponerlo. Puede jugar más atrás, pero también tiene la posibilidad de aparecer arriba y aprovechar su velocidad y desborde.

Cuadrado conoce bien la banda derecha
Cuadrado ha jugado durante muchos años por ese sector de la cancha y ha tenido diferentes funciones. En algunos momentos de su carrera fue utilizado como extremo, mientras que después también terminó jugando como lateral y carrilero.
Eso le daría a Gamero una posibilidad que no tendría con un jugador de una sola posición. El técnico podría cambiarlo de zona dependiendo del rival o de lo que necesite Millonarios durante un partido.
Si el equipo necesita salida y profundidad desde atrás, Cuadrado puede cumplir como lateral. Pero si la idea es tenerlo más cerca del área, también puede jugar unos metros más adelante.
Como extremo podría aprovechar mejor sus condiciones
Una de las opciones sería utilizarlo como extremo por derecha.
Desde allí tendría menos recorrido defensivo y podría concentrarse en atacar. Cuadrado todavía puede aportar con su velocidad, el uno contra uno y los centros desde la banda.
Además, tendría la posibilidad de recibir más cerca del área y buscar asociaciones con los delanteros y los volantes.
Para un jugador de 38 años, esa ubicación también podría ayudar a controlar el desgaste. No tendría que hacer constantemente el recorrido completo entre su propia área y la del rival.
Gamero también podría ponerlo de lateral
La otra posibilidad sería mantenerlo en una posición más retrasada.
Cuadrado ya conoce el puesto de lateral y tiene experiencia suficiente para saber cuándo pasar al ataque y cuándo quedarse en su zona.
Su presencia también podría darle una salida diferente a Millonarios. Cuando tenga espacio, podría avanzar por la banda y convertirse en una opción más para generar peligro.
Pero ahí aparece el principal punto que Gamero tendría que controlar: el desgaste físico.
Jugar de lateral implica estar pendiente de los movimientos del rival y recorrer muchos metros durante el partido. A sus 38 años, administrar esos esfuerzos sería importante.
No tendría que jugar siempre en el mismo lugar
Gamero podría aprovechar precisamente esa capacidad de Cuadrado para cambiar de posición.
No necesariamente tendría que empezar todos los partidos como lateral o como extremo. Dependiendo del rival, podría modificar su función durante el encuentro.
También existe la posibilidad de que Cuadrado comience más retrasado y termine jugando arriba cuando Millonarios necesite atacar, o que ingrese como extremo en el segundo tiempo para aprovechar su experiencia ante defensas cansadas.
Todo dependería del estado físico del jugador y de la idea que tenga Gamero para su nuevo equipo.
La edad será parte de la decisión
Los 38 años de Cuadrado no significan que no pueda aportar, pero sí obligan a pensar cómo utilizarlo.
Millonarios tendría que aprovechar sus mejores condiciones sin pedirle el mismo recorrido que a un futbolista más joven.
Por eso, la posición que elija Gamero puede terminar siendo determinante. Como lateral tendría más responsabilidad defensiva; como extremo podría tener mayor libertad para atacar. Cuadrado tiene las dos opciones y ahora el técnico tendrá que decidir cuál le conviene más al equipo.







