Andrey Estupiñán volvió a marcar en un momento importante para Millonarios. El delantero ingresó en el segundo tiempo del clásico contra Santa Fe y anotó el 3-2 en El Campín, aunque su gol no alcanzó para evitar la derrota. Para el atacante, sin embargo, fue una oportunidad para demostrar que puede aportar cuando recibe minutos. Su situación genera atención porque llegó al cuadro azul después de ser goleador y hasta ahora solo suma dos tantos con Millonarios, además de haber tenido menos participación de la esperada.

Estupiñán respondió cuando entró

Millonarios estaba abajo en el marcador y necesitaba encontrar alguna respuesta. Estupiñán apareció desde el banco y consiguió descontar, poniendo nuevamente al equipo a un solo gol de Santa Fe.

El tanto llegó cuando el partido ya estaba complicado para los azules, pero sirvió para que el delantero dejara su nombre en el clásico. No tuvo que esperar demasiado para marcar la diferencia y ahora vuelve a quedar en consideración para los próximos partidos.

Su actuación también pone sobre la mesa una situación que se ha repetido durante la temporada. Estupiñán ha tenido que esperar oportunidades y no ha conseguido la continuidad necesaria para convertirse en uno de los habituales del equipo.

Para un delantero, esa falta de minutos termina pesando. No solo porque tiene menos posibilidades de marcar, sino también porque resulta más difícil encontrar ritmo cuando las apariciones llegan de manera intermitente.

De goleador a tener un papel secundario

El contraste con su etapa anterior es uno de los puntos que más llama la atención. Estupiñán viene de ser goleador, por lo que llegó a Millonarios con el antecedente de un jugador capaz de aportar una cantidad importante de goles.

En Bogotá, en cambio, su papel ha sido mucho más discreto. Apenas suma dos goles y no ha logrado tener la misma presencia ofensiva que mostró anteriormente.

Eso no significa que toda la responsabilidad sea del jugador. Para un atacante también es importante tener confianza y continuidad. Cuando las oportunidades son pocas, cada entrada al campo termina siendo una especie de examen.

El clásico puede servirle precisamente para cambiar esa situación. Marcar ante Santa Fe le da un argumento para pedir más minutos y, al mismo tiempo, obliga al nuevo cuerpo técnico a mirar nuevamente las alternativas que tiene en ataque.

El cambio de técnico puede abrirle una puerta

La salida de Fabián Bustos cambia el panorama en Millonarios. El nuevo entrenador tendrá que tomar sus propias decisiones y revisar qué jugadores pueden ser importantes para lo que viene.

Estupiñán ya mostró algo en su primera oportunidad después del cambio: entró y marcó. Ahora tendrá que sostenerlo cuando vuelva a jugar.

Millonarios necesita encontrar más soluciones en ataque y tener jugadores capaces de aparecer cuando los partidos se complican. Por eso, aumentar los minutos de Estupiñán puede ser una de las opciones que el nuevo técnico tenga sobre la mesa.

No se trata de decir que el delantero deba ser titular por un solo gol. Sí hay razones para darle una oportunidad más grande, especialmente por sus antecedentes y por lo que acaba de hacer en el clásico.

El 3-2 ante Santa Fe terminó siendo una derrota para Millonarios, pero Estupiñán se llevó una pequeña victoria personal. Después de varios partidos con poco protagonismo, volvió a encontrar el gol y ahora tendrá que aprovechar lo que venga para demostrar que puede recuperar el lugar que alguna vez tuvo como goleador.