A sus 38 años, Juan Guillermo Cuadrado llega a Millonarios después de una última etapa en Italia con menos continuidad que durante sus mejores temporadas, pero con una carrera de 17 años en el fútbol europeo. El colombiano pasó por clubes como Fiorentina, Juventus, Inter, Atalanta y Pisa, y ahora el equipo bogotano apuesta por una característica que va más allá de sus estadísticas recientes: su capacidad para desempeñarse en diferentes posiciones de la banda derecha. Alberto Gamero considera que todavía puede aportar desequilibrio y pretende llevarlo progresivamente para que recupere ritmo competitivo.
Millonarios no se fijó solamente en sus números
El fichaje de Cuadrado no puede analizarse únicamente desde sus goles y asistencias de los últimos años.
La apuesta de Millonarios está relacionada con todo lo que el futbolista puede ofrecer dentro de un partido. Su capacidad para jugar por derecha, tanto en posiciones ofensivas como defensivas, le permite al entrenador tener diferentes alternativas.
En un equipo que necesita variantes durante los encuentros, esa experiencia puede convertirse en un recurso importante para Gamero.
Una carrera de 17 años en Europa
Cuadrado construyó prácticamente toda su carrera en el fútbol europeo. Después de salir de Colombia, pasó por diferentes clubes italianos y posteriormente tuvo etapas en algunos de los equipos más importantes del continente.
Fiorentina, Juventus, Inter, Atalanta y Pisa aparecen entre las camisetas que defendió durante su recorrido.
En Juventus, además, consiguió convertirse en un jugador habitual dentro de un equipo que disputaba constantemente títulos nacionales y competiciones europeas.
Ese recorrido es uno de los elementos que Millonarios tomó en cuenta para concretar su llegada.
La polivalencia es una de las claves
Gamero no contempla a Cuadrado únicamente como extremo derecho.
El entrenador ya explicó que puede utilizarlo como lateral, mediocampista dentro de un doble cinco e incluso como ‘10’.
Esa posibilidad de cambiar su ubicación dentro del campo permite que el colombiano pueda cumplir diferentes funciones sin que necesariamente tenga que abandonar el terreno de juego.
La prioridad, eso sí, estaría en aprovecharlo principalmente en ataque y abierto por la derecha.
Gamero quiere llevarlo progresivamente
Uno de los aspectos que deberá manejar Millonarios es el ritmo competitivo del jugador.
Cuadrado llega con una enorme experiencia, pero su continuidad durante sus últimos años en Italia fue inferior a la que tuvo en sus mejores temporadas.
La intención es que pueda recuperar sensaciones con competencia y entrenamiento, mientras el cuerpo técnico determina cuál es la posición en la que puede generar mayor impacto.
Una apuesta por lo que todavía puede aportar
El fichaje representa una apuesta por el futbolista que Cuadrado todavía puede ser y no solamente por las estadísticas que dejó recientemente.
Millonarios incorporó a un jugador con experiencia en diferentes posiciones, recorrido internacional y conocimiento de partidos de máxima exigencia.
Ahora el desafío estará en conseguir que esas características se traduzcan nuevamente en rendimiento dentro del fútbol colombiano. Gamero tendrá la tarea de encontrar la mejor manera de utilizarlo y administrar sus minutos para que el colombiano pueda convertirse en una pieza útil para el equipo.







