421 pases completados tuvo Millonarios en el debut de Alberto Gamero frente a los 391 que había conseguido en el último partido dirigido por Fabián Bustos. La comparación también favorece al samario en otros aspectos: pasó de 81 a 112 pases completados en el último tercio, redujo los balones largos de 38 a 20 y aumentó de seis a siete los remates al arco, según los datos publicados por Lucas Martínez.
Gamero cambió algunos números desde el primer partido
El empate 1-1 contra Deportivo Pereira no fue una presentación brillante para Millonarios. El equipo tuvo dificultades para generar ocasiones claras y terminó rescatando un punto después del gol de Jordy Monroy y la rápida respuesta de Leonardo Castro.
Sin embargo, la comparación estadística con el último partido de Bustos sí muestra algunas diferencias interesantes.
Millonarios pasó de 391 a 421 pases completados, es decir, 30 más. También aumentó su participación en el último tercio: de 81 pases acertados en esa zona a 112.
El cambio más llamativo aparece en los balones largos. Con Bustos fueron 38 de 59 intentos; con Gamero, 20 de 41. Es una diferencia que apunta a un equipo que intentó progresar más mediante la circulación que a través del juego directo.
Y aunque tuvo menos remates totales —14 con Bustos contra 11 con Gamero—, consiguió un remate más a puerta: siete contra seis.
Eso no significa que Gamero ya haya transformado al equipo. Apenas tuvo unos pocos entrenamientos antes de su estreno. Pero sí deja una primera señal sobre el tipo de fútbol que puede intentar imponer.
Gamero regresó después de 611 días
El técnico samario volvió al banco de Millonarios 611 días después de su salida y tomó el equipo que había dejado Fabián Bustos. Cuando fue anunciado, el conjunto azul tenía 11 puntos y estaba quinto en la Liga BetPlay II.
La situación tampoco era crítica en términos de clasificación, pero sí había preocupación por el funcionamiento. Millonarios llegó al partido contra Pereira después de perder el clásico frente a Santa Fe y acumulaba tres encuentros consecutivos sin ganar en la Liga.
Por eso, la misión de Gamero no consiste únicamente en sumar puntos. El club espera recuperar una identidad que tuvo durante su primera etapa y volver a meterse en la pelea por los títulos.
El primer ciclo dejó tres títulos
Gamero conoce bien la presión que significa dirigir a Millonarios.
Durante su primera etapa ganó la Copa Colombia 2022, la Liga BetPlay I-2023 y la Superliga 2024. Además, convirtió al equipo en protagonista habitual del campeonato colombiano y dio espacio a varios futbolistas jóvenes.
Ahora regresa en circunstancias diferentes. El equipo viene de quedarse fuera de la pelea por el título en el primer semestre y necesita asegurar su presencia en los cuadrangulares de este torneo.
El empate ante Pereira no fue suficiente para despejar todas las dudas, pero al menos permitió observar los primeros cambios estadísticos de la nueva etapa.
Gamero tendrá poco tiempo para trabajar
El calendario tampoco le dará demasiado margen.
El siguiente compromiso de Millonarios será el jueves 10 de septiembre contra Deportivo Cali, en un partido aplazado de la quinta fecha. Después enfrentará a Boyacá Chicó el sábado 19 de septiembre y visitará a Atlético Nacional el jueves 24 de septiembre.
Luego tendrá otro duelo exigente: Fortaleza contra Millonarios, el 8 de octubre, antes de recibir a Once Caldas y Jaguares.
Es decir, Gamero tendrá que corregir rápidamente mientras sigue sumando.
La estadística apenas es el comienzo
El dato más importante del debut no es que Gamero haya conseguido cambiar completamente a Millonarios, porque todavía no ocurrió.
Lo interesante es que en apenas un partido ya aparecen mejores registros que en el último encuentro de Bustos en tres aspectos importantes: pases totales, pases en el último tercio y remates a puerta.
Ahora viene lo difícil: convertir esas pequeñas diferencias en resultados.
Millonarios necesita clasificar a los cuadrangulares y, después, volver a pelear por títulos. El primer empate dejó señales, pero serán los próximos partidos los que permitirán saber si los números del debut fueron solamente una casualidad o el comienzo de una nueva idea de juego.








