Millonarios podría financiar parte de su estadio propio con una fórmula que ya conoce el fútbol: vender palcos por adelantado a cambio de derechos de uso durante 10 años. Por ahora, es solo una posibilidad, pues el club no ha anunciado ningún proyecto ni las condiciones de una operación de ese tipo. Lo que sí confirmó es que recibió propuestas de terceros interesados en financiar la obra: “Tenemos muchas ofertas de mucha gente”. La fórmula podría ayudar a reunir recursos, pero hay un obstáculo que el dinero por sí solo no puede resolver: el POT de Bogotá.
El proyecto tomó fuerza nuevamente después de los problemas con la grama de El Campín por los conciertos de BTS, que obligaron a aplazar el partido de Millonarios ante Once Caldas, previsto para el 13 de octubre. En medio de esa situación, el club tiene una cifra de referencia: los estudios preliminares calcularon cerca de 800.000 millones de pesos para construir un estadio fuera de Bogotá, con desarrollos comerciales incluidos. La venta anticipada de palcos podría ayudar a cubrir una parte de la inversión antes de abrir las puertas, aunque todavía queda por resolver el asunto que condiciona todo el proyecto.
El primer freno es normativo: el POT actual no habilita suelo para que un privado construya un estadio de gran escala en Bogotá. Modificarlo requiere debate técnico, aval del Concejo Distrital y participación ciudadana. También pesa la confianza de los hinchas, que llevan años escuchando anuncios y fechas que no se concretan, como la del estadio prometido para 2025. A eso se suma la parte comercial: vender un palco con uso durante 10 años exige establecer precios, cuotas de mantenimiento y garantías claras para los compradores. Sin resolver esos puntos, la propuesta difícilmente pasará del papel a una negociación concreta.
Los 800.000 millones que debería cubrir el club
Los estudios preliminares de Millonarios calculan una inversión cercana a los 800.000 millones de pesos para levantar un estadio fuera del perímetro de Bogotá. El monto también recuerda la propuesta de 2019, cuando el directivo Gustavo Serpa proyectó una inversión de 200 millones de dólares para un escenario en el norte de la ciudad. Si la venta de palcos cubriera una parte del costo, el resto tendría que financiarse con aportes de socios, patrocinadores o deuda. La ventaja sería concreta: cada palco vendido por adelantado aportaría recursos para reducir el préstamo que el club necesitaría solicitar, siempre que exista un plan definido para ejecutar la obra.
El antecedente de 2003: palcos vendidos sobre planos
Millonarios ya exploró una fórmula similar. En 2003, el entonces presidente Guillermo Santos presentó un proyecto para un estadio de 60.000 espectadores, con 20.000 espacios en suites, que se financiaría mediante ventas a empresas y particulares. En aquella ocasión, Santos aseguró: “Millonarios no aporta un peso”. Sin embargo, el dinero necesario nunca se reunió y quienes compraron palcos recuperaron su inversión a través de una fiducia. Ese antecedente deja una lección para cualquier nuevo intento: sin permisos y garantías claras, será difícil convencer a los compradores de comprometer su dinero durante una década.
Hoy, Millonarios no tiene un proyecto oficial, un terreno habilitado ni condiciones anunciadas para vender palcos. Antes de convertir la idea en un negocio, debe resolverse el marco urbanístico o definirse una ubicación fuera de Bogotá. Solo entonces los palcos con derechos de uso por 10 años podrían convertirse en una fuente inicial de financiación. Para que eso ocurra, el club tendrá que ofrecer garantías reales a los compradores y una ruta clara que permita pasar de las propuestas recibidas a un proyecto viable.







