De acuerdo con el artículo 84 del Código Disciplinario Único de la Federación Colombiana de Fútbol, los clubes visitantes también pueden ser responsables por el comportamiento de sus seguidores cuando se compruebe su participación en actos de violencia. En este caso, Atlético Nacional se expone a una multa de entre 10 y 12 salarios mínimos mensuales legales vigentes, lo que representa una cifra cercana a los 19 millones de pesos colombianos, además de una posible suspensión de su estadio entre una y tres fechas.

¿Qué pasó en el partido entre Nacional y Jaguares?
La victoria 3-0 de Atlético Nacional sobre Jaguares de Córdoba pasó a un segundo plano luego de los graves incidentes protagonizados por un grupo de hinchas verdolagas en el estadio Jaraguay de Montería. Cuando el reloj marcaba el minuto 38 del primer tiempo, el lanzamiento de objetos entre las tribunas obligó al árbitro José Bautista a detener el compromiso mientras las autoridades controlaban la situación.
La suspensión temporal también provocó momentos de tensión entre los asistentes, ya que algunos aficionados tuvieron que abandonar sus lugares e incluso ingresar al terreno de juego para proteger su integridad. Tras varios minutos de incertidumbre, el encuentro pudo reanudarse y Nacional terminó imponiéndose con autoridad.
¿Atlético Nacional puede perder los tres puntos?
La principal duda entre los aficionados surgió por el antecedente ocurrido en 2024, cuando Junior de Barranquilla recibió la victoria luego de que el partido ante Nacional fuera suspendido definitivamente por una batalla campal en el estadio Atanasio Girardot.
Sin embargo, el caso de Montería es diferente. El reglamento establece que la pérdida de puntos no aplica automáticamente cuando el partido logra completarse. Como el compromiso entre Jaguares y Nacional se reanudó y terminó de manera oficial, el resultado deportivo se mantiene y, por ahora, los tres puntos seguirán en poder del conjunto antioqueño.
Por ahora, Atlético Nacional mantendrá los tres puntos obtenidos en Montería, pero la historia está lejos de terminar. El Comité Disciplinario de la Dimayor será el encargado de analizar lo ocurrido y determinar si el club antioqueño deberá responder con una sanción económica, el cierre de su estadio o ambas medidas, de acuerdo con lo establecido en el Código Disciplinario de la Federación Colombiana de Fútbol.
Más allá del resultado deportivo, los hechos vuelven a poner sobre la mesa un problema que persigue al fútbol colombiano desde hace varios años: la violencia en las tribunas. Cada nuevo episodio reabre el debate sobre la responsabilidad de los clubes por el comportamiento de sus hinchas y sobre si las sanciones actuales realmente son suficientes para evitar que este tipo de situaciones se repitan.








