¿Por qué le dicen "Titi"? El secreto de barrio detrás de la nueva joya que enamora a Atlético Nacional

La historia de "Titi" Rengifo, una vez coreado en el Barrio, ahora aclamado en las tribunas del Atanasio.

Del desconocido Canterano al prospecto más sólido del FPC: Tití Rengifo
Del desconocido Canterano al prospecto más sólido del FPC: Tití Rengifo
Foto de Andréz  González
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En el fútbol moderno, lleno de marketing y apodos prefabricados, las historias auténticas son las que realmente conectan con la grada. Juan Manuel Rengifo no solo se ha ganado la titularidad en Atlético Nacional a pulso de goles y asistencias, sino que ha despertado la curiosidad de una hinchada que ve en él, el reflejo del "ADN Verdolaga". ¿cuál es la verdadera razón por la que un niño que jugaba con los amigos de su hermano mayor terminó siendo bautizado como "Titi"? La respuesta incluye una tierna confusión lingüística que te sacará una sonrisa.

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"Tancha, Tasa y Tití": El origen lingüístico del apodo

Fue el propio Juan Manuel quien, en una charla íntima con Telemedellín, descorrió el velo sobre su identidad. La historia nos lleva a su niñez, cuando Rengifo, siendo el más pequeño del grupo, intentaba seguirle el ritmo a los amigos de su hermano mayor. No solo era el más bajo de estatura, sino que tenía una particularidad al hablar que lo hacía único: todo lo pronunciaba con la letra "T".

"Al ser chiquito, todo lo decía con la T. En vez de decir cancha, decía 'tancha'; en vez de casa, decía 'tasa'", confesó el jugador entre risas. Esta forma de hablar, sumada a su hiperactividad y tamaño reducido, hizo que los mayores del barrio encontraran el apodo perfecto.

Sin embargo, la pronunciación no fue la única razón. Hubo una característica física y de comportamiento que terminó de sellar el sobrenombre que hoy es marca registrada en el FPC. ¿Te imaginas a Rengifo trepado por todos lados como un animalito?

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El "Mono" del barrio que saltó al profesionalismo

La comparación fue inevitable. Al ser pequeño, inquieto y estar siempre corriendo de un lado a otro entre gigantes, sus amigos empezaron a decirle que parecía un "mono tití". La mezcla de su pronunciación y su energía inagotable fusionaron el concepto, y así, Juan Manuel dejó de ser Juan Manuel para convertirse eternamente en el "Titi".

Lo que en su momento fue una broma de amigos en la cuadra, hoy es un símbolo de identidad. Rengifo no reniega de su apodo; al contrario, lo lleva como bandera de su origen humilde y de ese fútbol de potrero que lo hace jugar con desparpajo ante miles de personas, como si todavía estuviera en la "tancha" de su barrio. Esta conexión emocional es lo que ha convertido a Rengifo en uno de los consentidos de la afición. Pero más allá de la anécdota, sus números en el 2026 respaldan que el "Titi" no es solo carisma, sino una realidad deportiva.

De la anécdota a la figura: Rengifo se consolida

El 2026 ha sido el año de la explosión definitiva. Aquel niño al que molestaban por su tamaño y su forma de hablar es hoy una pieza inamovible en el esquema ofensivo de Nacional. Su capacidad para filtrarse entre defensas cerradas y su picardía en el área, características propias de ese "mono tití" escurridizo, le han dado puntos valiosos al equipo antioqueño.

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Entender el origen de su apodo es entender su juego: alegre, rápido, sin complejos y con esa esencia de calle que muchas veces se pierde en el profesionalismo rígido.

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