Sebastián Viera no escondió su molestia tras el 2-2 de Junior de Barranquilla ante Inter de Bogotá: “Nos hacen goles en situaciones que son totalmente evitables”. El técnico uruguayo recordó que el equipo ha recibido 27 goles y que así es “difícil” ganar, además de admitir que el rival mostró más carácter. Junior de Barranquilla es 17.º con 10 puntos, a diez del octavo, y le restan siete partidos. Sus palabras apuntan a los errores defensivos del equipo, no a un jugador, pero la lista de fallos del Tiburón ya tiene nombres propios.

La crisis llega en un año en que Junior de Barranquilla fue campeón del Apertura. Hoy el equipo suma 2 victorias, 4 empates y 6 derrotas en 12 partidos, con 18 goles a favor y 22 en contra. El sábado, en el Romelio Martínez, lució mejor de lo que mostró el marcador: disparó 19 veces, 10 al arco, frente a 18 de Inter de Bogotá, 13 al arco. Pero volvió a perder puntos por las mismas razones que lo han hundido. La clave, según Viera, no es cuánto genera el equipo, sino cómo se protege.

Los errores del partido tienen detalle. En el 1-0, Cristian Dájome ejecutó un tiro libre y el arquero Jefersson Martínez había dejado descubierto su palo y no alcanzó a detener la pelota. Cuando Junior de Barranquilla remontó con goles de Jesús Rivas y Francisco Fydriszewski, la ventaja duró apenas tres minutos, hasta que Fabricio Sanguinetti definió tras superar a Martínez. Viera explicó que, tras el 2-1, metió a Bryan Castrillón para “aguantar” con línea de cuatro y que, en la primera jugada, el equipo cometió demasiados errores en una sola acción. El margen es nulo y Junior necesita ganar todo lo que queda. Y el número que más pesa es el de los goles.

Junior marca como Millonarios, pero recibe el doble

Viera lo resumió así: “Es muy difícil tener que meter tres o cuatro goles por partido para ganar”. Los números de la tabla le dan la razón. Junior de Barranquilla ha marcado 18 goles en 12 partidos, casi lo mismo que Millonarios FC, que lleva 19 en 14 y es quinto. La diferencia está atrás: el conjunto bogotano ha recibido 12, mientras que el Tiburón ya acumula 22 en el campeonato. Con un promedio de casi dos goles en contra por partido, ganar exige hacer tres, y ese margen es difícil de mantener.

La otra cara en Junior de Barranquilla

La defensa no es el único problema. Fydriszewski recibió un pase atrás de Castrillón, sin arquero ni defensores, y envió la pelota desviada. El delantero lleva dos goles en 491 minutos con Junior de Barranquilla y la hinchada lo criticó en redes. Viera lo reconoció a su manera: “A nosotros nos cuesta mucho hacer un gol, a ellos les cuesta menos”. Con un equipo que necesita ganar siete de siete, cada oportunidad perdida pesa tanto como cada error propio. El próximo examen es el miércoles ante Deportivo Pereira, que estrena entrenador.

Hoy Junior de Barranquilla está 17.º, con 10 puntos, y su técnico insiste en que mientras haya posibilidades seguirá creyendo. Lo que todavía no ocurre es que el equipo deje de regalar goles en jugadas evitables, ni que corrija su falta de contundencia. La condición que podría cambiar el escenario es que gane los siete partidos que le quedan, algo que hoy parece muy lejano. Si no lo logra, la frase de Viera quedará como la advertencia de una crisis que ya tenía diagnóstico.