La Selección Colombia volvió a quedar en el centro del debate después de completar sus tres partidos amistosos con un empate frente a México, una derrota ante Paraguay y una victoria contra Perú. Más allá de los resultados, Carlos Antonio Vélez puso la atención directamente sobre el funcionamiento del equipo dirigido por Néstor Lorenzo. “Jugadores hay, lo que pasa es que a este señor le cuesta ponerlos”, señaló Vélez durante Planeta Fútbol. Su cuestionamiento parte de una idea concreta: para el periodista, el problema de Colombia no estaría en la falta de talento disponible, sino en la manera en que ese material está siendo utilizado. Vélez incluso manifestó tranquilidad respecto a la “materia prima” de la Selección, pero inmediatamente trasladó sus dudas hacia la construcción colectiva del equipo.
Por qué Carlos Antonio Vélez cuestiona el modelo de juego de Néstor Lorenzo
El punto más fuerte de la crítica estuvo relacionado con la identidad futbolística de Colombia. Vélez sostuvo que durante el ciclo de Néstor Lorenzo no ha identificado un modelo suficientemente definido y considera que los buenos momentos han dependido especialmente de las individualidades.
“Aquí con Lorenzo, para mí nunca ha habido un modelo de juego”, afirmó el periodista, antes de señalar que Colombia habría funcionado principalmente a partir de “jugadas y jugadores”.
La diferencia es importante. Tener futbolistas capaces de resolver encuentros mediante una acción individual puede entregar resultados, pero construir un funcionamiento colectivo permite reducir la dependencia de esas apariciones.
Precisamente ahí aparece el desafío señalado por Vélez. Colombia dispone de diferentes alternativas y los amistosos sirven para probar nombres, sociedades y variantes, pero también deberían ayudar a establecer mecanismos reconocibles independientemente de quién esté en el campo.
La victoria ante Perú cerró la serie de partidos con un resultado positivo, aunque para Vélez eso no elimina sus interrogantes sobre el funcionamiento general.
Néstor Lorenzo tiene el reto de convertir el talento de Colombia en un equipo competitivo
La crítica también coloca una responsabilidad importante sobre Néstor Lorenzo: encontrar la manera de transformar las condiciones individuales de sus futbolistas en una estructura colectiva estable.
Los amistosos permiten experimentar sin la presión inmediata de una competición oficial. Lorenzo puede utilizar estos encuentros para modificar posiciones, entregar oportunidades a nuevos jugadores y determinar cuáles pueden convertirse en piezas importantes del próximo ciclo.
Sin embargo, el debate planteado por Vélez va más allá de una convocatoria específica. Su cuestionamiento apunta a si Colombia puede desarrollar una identidad que permita reconocer cómo quiere atacar, recuperar la pelota y controlar los partidos.
La renovación también aumenta esa exigencia. Si aparecen nuevos futbolistas, el entrenador tendrá que conseguir que se integren dentro de una estructura y no depender exclusivamente de las figuras de mayor experiencia para resolver los encuentros.
Por eso, el balance de estos amistosos no debería limitarse al empate con México, la caída ante Paraguay y la victoria sobre Perú. Carlos Antonio Vélez considera que Colombia tiene los jugadores necesarios; su principal duda está en si Néstor Lorenzo conseguirá convertirlos en un equipo con un modelo colectivo definido y competitivo.








