Ramón Jesurún volvió a ratificar que Barranquilla seguirá siendo la casa de la Selección Colombia durante las Eliminatorias, mientras Bogotá, Medellín y Cali quedarían nuevamente en segundo plano. El presidente de la FCF (Federación Colombiana de Fútbol) considera que el estadio Metropolitano Roberto Meléndez es el mejor del país y que ningún otro escenario reúne sus mismas características. Su postura mantiene la apuesta por una sede fija y vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre la posibilidad de llevar a la Tricolor a otras regiones, como ocurre con distintas selecciones.
La discusión no es nueva. En septiembre de 2025, Jesurún dejó abierta la posibilidad de jugar en otras ciudades, con Bogotá y Medellín entre las alternativas. Sin embargo, en junio de 2026 volvió a respaldar a Barranquilla al afirmar que “se las lleva por encima a todas”, aunque reconoció que cualquier ciudad puede recibir a la Selección como local. Mientras Bogotá trabaja en un nuevo Estadio El Campín, y Medellín ha anunciado obras, el Metropolitano proyecta ampliar su capacidad hasta los 65.000 espectadores. Pero la infraestructura es apenas una parte de los argumentos de la Federación.
Jesurún ha explicado que la elección de Barranquilla responde a tres factores: la capacidad del estadio, los impuestos y las condiciones fisiológicas, relacionadas con el calor de la costa. Sobre el primer punto, sostiene que el Metropolitano, con 46.692 puestos, cuenta con unas 15.000 sillas más que el escenario de Bogotá. La diferencia, sin embargo, es menor frente al Atanasio Girardot de Medellín, que figura con cerca de 44.900 localidades en los registros de la Liga BetPlay. Para entender por qué Barranquilla conserva ese lugar, también hay que mirar su historia con la Selección.
Barranquilla, la casa desde Maturana y Bolillo
Colombia eligió Barranquilla por primera vez para las Eliminatorias rumbo a Inglaterra 1966 y regresó a la ciudad desde el camino a Italia 1990, por iniciativa de Francisco Maturana y Hernán Darío “Bolillo” Gómez, como recordó Jesurún. Desde entonces, el Metropolitano ha sido escenario de las clasificaciones a Italia 1990, Estados Unidos 1994, Francia 1998, Brasil 2014 y Rusia 2018, además de la conseguida para 2026, que el dirigente calificó como la sexta. La última vez que la Tricolor disputó partidos de Eliminatorias fuera del Atlántico fue rumbo a Sudáfrica 2010, cuando jugó tres encuentros en Medellín, con dos victorias y una derrota. Ese recorrido explica buena parte del vínculo entre la ciudad y la Selección.
Bogotá, Medellín y Cali: las obras que podrían reabrir el debate
Bogotá tiene el registro más amplio después de Barranquilla: 30 partidos de Eliminatorias, con 11 victorias, nueve empates y diez derrotas, con cifras hasta 2021. Cali, en cambio, apenas recibió un encuentro. Pese a la preferencia actual por la capital del Atlántico, Jesurún no descartó revisar otras opciones para el siguiente proceso mundialista: “Ya miraremos para las próximas Eliminatorias”, expresó en mayo de 2025. Si el nuevo Campín cumple con su fecha de entrega y Medellín avanza con su remodelación, ambas ciudades podrían presentar escenarios renovados para recibir a la Tricolor.
Por ahora, la FCF no contempla cambios y Barranquilla seguirá como sede de la Selección Colombia. La discusión, sin embargo, podría volver a tomar fuerza cuando las otras ciudades terminen sus proyectos y el Metropolitano avance en su ampliación. Para el ciclo rumbo a 2030, la Federación tendrá nuevamente sobre la mesa la capacidad de los estadios, las condiciones de cada sede y el respaldo de los aficionados. Mientras tanto, los hinchas del interior seguirán esperando que la Tricolor también tenga una oportunidad de jugar cerca de ellos.








