La Federación Colombiana de Fútbol tiene en su radar a Fernando “Bocha” Batista, quien quedó libre tras su salida de un proceso absoluto en Centroamérica. El interés no nace de ese último resultado, sino de todo lo que el argentino ha construido previamente en categorías juveniles. Colombia lo observa porque el contrato de César Torres con la Sub-20 vence el 31 de diciembre y la Federación ya empieza a pensar en el recambio de sus selecciones formativas, con la mirada puesta también en los Juegos Olímpicos de 2028. La contradicción está en que nunca antes un extranjero ha dirigido una selección menor masculina colombiana.
El sondeo llega en un momento clave para Colombia. El vínculo de César Torres con la Sub-20 termina el 31 de diciembre, justo cuando la Federación tendrá que definir quién toma las riendas del siguiente ciclo del fútbol formativo. A ese frente se suma otro de mayor recorrido: encontrar al técnico que pueda liderar el proyecto de los Juegos Olímpicos de 2028, una meta que exige empezar a trabajar con bastante anticipación. Ese doble objetivo, el relevo inmediato en la Sub-20 y el proyecto olímpico a mediano plazo, es lo que abre la puerta a perfiles como el de Batista. Pero apostar por un extranjero no sería un trámite sencillo.
La Selección Colombia nunca ha nombrado a un director técnico extranjero para liderar oficialmente y en propiedad sus categorías formativas masculinas, ni en Sub-15, ni en Sub-17, ni en Sub-20. Todos los técnicos principales de esas divisiones han sido colombianos, una tradición que cualquier llegada de Batista tendría que romper. Además, el argentino no llegaría solo a la conversación: la Federación también analiza otros nombres para cubrir ese mismo paquete de necesidades, entre las selecciones formativas y el proyecto olímpico. Para entender por qué Batista aparece entre esas opciones, hay que mirar lo que construyó durante años en juveniles.
Batista, veinte años dedicado a lo formativo
Batista lleva cerca de dos décadas vinculado al trabajo con categorías menores. Entre 2005 y 2016 fue coordinador de las divisiones juveniles de Argentinos Juniors, mientras que en 2018 asumió las selecciones Sub-18 y Sub-19 de Armenia. Posteriormente, entre 2019 y 2021, dirigió la Sub-20 y la Sub-23 de Argentina, etapa en la que consiguió la medalla de oro en los Juegos Panamericanos de Lima 2019 y el título del Preolímpico Sub-23 de 2020, disputado en Colombia. La comparación con César Torres, quien llevó a la Sub-20 colombiana al tercer puesto del Mundial de 2025, deja claro el nivel que Batista tendría que igualar. Por eso, su recorrido formativo y no su reciente paso por una absoluta es lo que realmente pesa en el sondeo colombiano.
Colombia también revisa otros perfiles
El interés en Batista no es exclusivo. Colombia enfrenta dos necesidades prácticamente al mismo tiempo, la Sub-20 que dejará Torres y el proyecto de los Juegos Olímpicos de 2028, por lo que la Federación amplía la lista de candidatos más allá de un solo nombre. El antecedente de técnicos extranjeros que han tenido buenos procesos formativos en Sudamérica, como el propio recorrido de Batista con Argentina, también alimenta la posibilidad de mirar fuera del país.
Por ahora, Batista apenas figura en el radar colombiano, sin un contacto formal conocido. Todavía no existe una decisión sobre quién asumirá la Sub-20 después de Torres ni sobre el técnico que encabezará el proyecto olímpico de 2028. Para que el escenario cambie, la Federación tendría que decidir si rompe, por primera vez, con la tradición de técnicos colombianos en las categorías menores. Si finalmente ocurre, Batista competiría por un cargo que ningún extranjero ha ocupado antes en el fútbol formativo masculino del país.








