Yáser Asprilla, Juan Manuel Rengifo y Jordan Barrera aparecen como tres alternativas jóvenes y de enorme proyección para comenzar a ocupar el espacio creativo que podría dejar Juan Fernando Quintero en la Selección Colombia. Asprilla, de 22 años, ya tiene recorrido internacional y busca mantenerse en la élite europea, mientras Rengifo y Barrera formaron parte de la prelista de 55 jugadores de Néstor Lorenzo para el Mundial 2026, una señal de que ambos ya estaban dentro del radar de la Selección. Los tres ofrecen desequilibrio, técnica y margen de crecimiento para el proceso rumbo a 2030, aunque ninguno puede considerarse todavía el reemplazante oficial de Juanfer.

Yáser Asprilla tiene la experiencia que los otros todavía buscan
Entre los tres nombres, Yáser Asprilla aparece como la alternativa con mayor recorrido en el fútbol internacional. Con apenas 22 años, el atacante ya tuvo experiencias en el fútbol europeo y ha tenido que competir en un contexto de mayor exigencia que el que enfrentan muchos futbolistas de su generación.
Su capacidad para jugar entre líneas, conducir el balón y romper defensas puede convertirlo en una pieza importante para la nueva Selección Colombia.
Asprilla tampoco tendría que asumir necesariamente el mismo papel que desempeñaba Quintero. Juanfer se caracterizó especialmente por su último pase, su pegada y su capacidad para manejar los tiempos desde una posición más retrasada.
El joven atacante puede ofrecer un fútbol más dinámico y vertical, algo que podría ser útil en un proceso que tendrá como uno de sus grandes objetivos la construcción de la Selección que disputará las próximas Eliminatorias.
Juan Manuel Rengifo ya había recibido una señal de Néstor Lorenzo
El caso de Juan Manuel Rengifo resulta diferente, pero igualmente interesante. El futbolista apareció en la prelista de 55 jugadores elaborada por Néstor Lorenzo para el Mundial 2026.
Aunque estar en esa lista no significa tener un puesto asegurado en la Selección, sí representa una señal de que su evolución ya había sido observada por el cuerpo técnico.
Rengifo todavía necesita acumular experiencia y demostrar que puede competir al máximo nivel de manera constante. Sin embargo, su juventud juega a favor de un proyecto que tendrá varios años para encontrar nuevas soluciones en la zona creativa.
La salida de un jugador como Quintero podría abrir precisamente ese espacio. Colombia ya no tendría que buscar necesariamente a un futbolista idéntico a Juanfer, sino construir una alternativa diferente alrededor de varios talentos jóvenes.
Jordan Barrera también está en la lista de apuestas para el futuro
Jordan Barrera completa el grupo de futbolistas que podrían empezar a ganar protagonismo en el nuevo ciclo.
Su presencia en la prelista de 55 jugadores para el Mundial 2026 también demuestra que Lorenzo y su cuerpo técnico ya habían puesto atención sobre él.
Barrera puede aportar movilidad, asociación y capacidad de desequilibrio en los metros finales. Son características que pueden resultar importantes para una Selección que tendrá que renovar progresivamente algunas de sus piezas ofensivas.
El desafío será transformar ese potencial en regularidad. Una cosa es aparecer en el radar de la Selección y otra muy diferente convertirse en un futbolista habitual de las convocatorias.
Por eso, el próximo ciclo será determinante para Barrera y Rengifo, mientras Asprilla tendrá la oportunidad de demostrar que su experiencia internacional puede llevarlo a un nivel superior.
Colombia tendrá que repartir la responsabilidad que deja Juanfer
La eventual salida de Quintero no significa que uno de estos tres jugadores tenga que convertirse inmediatamente en su reemplazante.
La realidad es que ninguno cuenta todavía con las características, experiencia y jerarquía que Juanfer construyó durante años con la camiseta de Colombia.
El camino más lógico podría ser repartir algunas de sus funciones entre diferentes futbolistas y darle mayor responsabilidad a una generación que ya comienza a aparecer en el radar de la Selección.
Asprilla, Rengifo y Barrera representan tres perfiles distintos y, precisamente por eso, pueden formar parte de una renovación que no busque copiar a Quintero, sino encontrar nuevas maneras de generar fútbol.
De confirmarse el adiós de Juanfer, Colombia perdería a uno de sus principales talentos creativos de la última década, pero también abriría una oportunidad para que estos jóvenes comiencen a escribir su propia historia con la Tricolor rumbo al nuevo ciclo internacional.








