Juan Román Riquelme confirmó que Rodolfo Arruabarrena pidió personalmente la contratación de Álvaro Montero para Boca Juniors, un detalle que permite entender mejor por qué el club decidió apostar por el arquero colombiano. El Xeneize desembolsó US$4 millones brutos por su llegada y puso bajo las órdenes del entrenador a un guardameta elegido desde el propio cuerpo técnico. La apuesta, además, adquiere otra dimensión por el futuro todavía incierto de Agustín Marchesín.

Montero llegó a Boca a mediados de julio de 2026 mediante una operación que incluyó la ejecución de la opción de compra que Vélez Sarsfield tenía sobre el futbolista. El club terminó pagando US$4 millones brutos por el colombiano, quien se incorporó a los entrenamientos el 18 de julio y apenas seis días después debutó en La Bombonera frente a O'Higgins por la Copa Sudamericana. Su llegada fue, por tanto, una operación planificada desde el cuerpo técnico y no una alternativa tomada sobre la marcha. Pero antes de cerrar su incorporación hubo otros nombres sobre la mesa.

Arruabarrena había insistido previamente por Sergio Rochet y Gerónimo Rulli. El uruguayo, entonces en Internacional de Porto Alegre, era valorado por su liderazgo y porque le quedaban apenas seis meses de contrato, aunque sus molestias lumbares y el cupo de extranjeros complicaban la operación. Rulli, en cambio, era la prioridad compartida por el entrenador y Riquelme, pero Olympique de Marsella habría fijado cerca de US$9 millones por el campeón del mundo. Esas dificultades terminaron despejando el camino para Montero. Y su llegada puede tener consecuencias más allá de esta temporada.

Marchesín tiene su futuro en Boca Juniors en el aire

El futuro de Agustín Marchesín todavía no está definido. Su contrato con Boca vence en diciembre de 2026 y el arquero continúa recuperándose de la grave lesión que sufrió durante la temporada. Aunque el vínculo apunta hacia una posible salida, todavía existe la posibilidad de que la dirigencia evalúe su continuidad. Si eso ocurre, Arruabarrena tendría que gestionar una competencia particular entre un arquero elegido expresamente para llegar al club y otro con una amplia experiencia internacional. Pero antes de pensar en 2027, Boca ya tiene otro problema inmediato con Montero.

Álvaro Montero se suma a Colombia y deja otro problema para Boca

Mientras Boca comienza a proyectar su escenario para 2027, Álvaro Montero se incorporó este lunes 21 de septiembre de 2026 a la Selección Colombia. Néstor Lorenzo lo convocó para los amistosos frente a México, Paraguay y Perú, programados para el 26 de septiembre, 2 y 6 de octubre. La ausencia de Camilo Vargas y David Ospina aumenta sus posibilidades de tener protagonismo, aunque su llamado también genera una dificultad para Boca: el arquero podría perderse el duelo de Copa Argentina contra Racing del 27 de septiembre. El calendario internacional, así, vuelve a cruzarse con los planes del Xeneize.

La confirmación de Riquelme cambia la lectura sobre la llegada de Montero: el colombiano no solo representó una inversión de US$4 millones, sino que fue un arquero solicitado directamente por Arruabarrena después de que otras alternativas resultaran más costosas o complicadas. Ahora el entrenador tendrá que definir cómo manejar el arco si Marchesín continúa en 2027, mientras Montero afronta su compromiso con Colombia. Y el próximo desafío de Boca llegará precisamente cuando su refuerzo esté defendiendo a su selección.