Amaranto Perea admitió que no puede decir cuándo debutará Jackson Martínez en Independiente Medellín. Tras la derrota 2-1 ante Atlético Nacional, el técnico explicó, que el delantero “viene de 6 años sin competir en el alto rendimiento” y que su regreso depende de cómo responda a la exigencia. La contradicción es clara: una de las contrataciones más sonadas del semestre lleva más de un mes en el club y ni siquiera ha sido convocada.

La pregunta llega en el peor momento. El Medellín perdió el clásico de la fecha 16 el 25 de octubre y, once días antes, Nacional ya lo había eliminado de la Copa BetPlay con un 3-2. Con un ataque que no encuentra regularidad, la hinchada se pregunta por qué no juega un goleador histórico del club. La respuesta de Perea apunta a un obstáculo físico, no táctico.

Martínez no disputa un partido oficial desde el 27 de julio de 2020, cuando jugaba en el Portimonense. Ese año se retiró por una lesión recurrente en el tobillo, y regresó a punto de cumplir 40 años. Perea contó que el delantero hizo dos goles en los ejercicios de preparación y entrenó bien en los últimos días, pero que el cuerpo técnico prefiere cuidarlo y medirlo según su respuesta a la carga. Es un proceso lento, y el calendario no espera.

Seis semanas en el club, cero minutos y contrato hasta diciembre

Martínez firmó el 11 de septiembre un contrato hasta diciembre de 2026, ampliable según su rendimiento y con el visto bueno de Perea, su excompañero en la Selección Colombia. Desde su presentación ante la hinchada, el 29 de septiembre, han pasado casi cuatro semanas sin que sume un solo minuto oficial, y el vínculo ya consumió cerca de 40 % de su duración inicial. El contraste con su primera etapa es fuerte: marcó 53 goles con el club, según Futbolred. Cada fecha que pasa reduce su margen para volver a ser útil antes de que termine el contrato.

Quintero y el ataque improvisado

Mientras tanto, Perea ha tenido que improvisar. Según Infobae, ha usado a Johnny como delantero en algunos pasajes y también recurrió a Dávila. A eso se suma la lesión muscular en el recto femoral izquierdo de Juan Fernando Quintero, que solo podría volver en una eventual fase final de la Liga. Con ambos fuera, el técnico depende de soluciones parciales, y la discusión se mezcla con su propio futuro: sobre su continuidad, dijo que “no depende de mí”. Si Martínez y Quintero se recuperan a tiempo, el ataque podría cambiar justo cuando se juegan los cuadrangulares.

Por ahora, Jackson Martínez sigue trabajando con un plan especial mientras el Medellín defiende su lugar entre los ocho. Lo que todavía no ocurre es su primera convocatoria. La condición que podría cambiar el escenario es que el delantero responda a la carga que le aplican; si lo hace, podría sumar sus primeros minutos en la recta decisiva del torneo, y si no, su regreso quedaría en el aire cuando venza el contrato.