Sebastián Beccacece podría ofrecerle a Junior de Barranquilla un estilo basado en la presión alta, la recuperación rápida del balón y el orden defensivo. Durante su ciclo con la Selección de Ecuador, la selección recibió apenas cinco goles en 18 partidos de Eliminatorias de la Conmebol, aunque también quedó una deuda en ataque: solo marcó 14 tantos en ese proceso. Hay un motivo por el cuál el entrenador argentino aparece entre las opciones para dirigir a Junior. Para el equipo barranquillero, que despedirá a Teófilo Gutiérrez el 19 de diciembre, esa combinación plantea un desafío importante: construir un equipo intenso sin perder eficacia frente al arco rival en la Liga BetPlay. Y ahí estaría uno de los principales retos del entrenador.

Su propuesta tiene influencias de Marcelo Bielsa y Jorge Sampaoli, de quien fue asistente, y se caracteriza por buscar la pelota rápidamente para atacar con varios futbolistas. El argentino asumió el mando de la Selección de Ecuador en agosto de 2024, clasificó a la Copa Mundial de la FIFA como segundo de las Eliminatorias y venció 2-1 a la Selección de Alemania en la fase de grupos, aunque después cayó 0-2 ante la Selección de México en los dieciseisavos de final. Su idea ya mostró resultados en defensa, pero trasladarla al fútbol colombiano exigiría ajustes importantes.

La presión alta necesita centrales rápidos, laterales con resistencia y mediocampistas capaces de sostener el esfuerzo durante los 90 minutos. En Junior de Barranquilla, Juan David Ríos y Harold Rivera, dos volantes de recuperación de 34 y 33 años, respectivamente, tendrían que adaptarse a esas exigencias en la Dimayor. También está el caso de Edwin Herrera, cuyo contrato termina en diciembre. A diferencia de lo que ocurre en la última línea del equipo ecuatoriano, donde aparecen defensores como Willian Pacho, Piero Hincapié y Joel Ordóñez, el Tiburón tendría que evaluar qué jugadores encajan mejor en esa propuesta.

Ecuador con Beccacece: solidez defensiva y una deuda en ataque

Durante su ciclo al frente de la Selección de Ecuador, Sebastián Beccacece consiguió una estructura defensiva competitiva. La selección anotó 22 goles y recibió 10 en 24 partidos, con una propuesta que combinó orden táctico, presión alta en momentos específicos y equilibrio entre líneas. En las Eliminatorias de la Conmebol, además, solo sufrió dos derrotas, ambas como visitante ante la Selección de Argentina y la Selección de Brasil. Sin embargo, la falta de contundencia quedó como uno de los puntos débiles de su trabajo, una situación que el propio entrenador reconoció tras la eliminación mundialista. Junior de Barranquilla tendría que evitar que la solidez defensiva termine convirtiéndose en un problema de generación y definición, especialmente tras la salida de Teófilo Gutiérrez.

Lo que Junior tendría que ajustar: mediocampo, laterales y delanteros

El equilibrio del mediocampo sería determinante para aplicar el modelo de Sebastián Beccacece. La Selección de Ecuador ha utilizado sistemas como el 4-3-3, el 4-4-2, el 4-2-3-1 y el 5-3-2, con Moisés Caicedo como una pieza capaz de cumplir diferentes funciones. En Junior de Barranquilla, ese papel exigiría un mediocentro que recupere, distribuya y ayude a sostener la presión. Carlos Gruezo, de 31 años, aparece como una alternativa que habría negociado con el club. Además, los extremos y delanteros tendrían que participar activamente en la recuperación tras pérdida.

El sistema necesitaría compromiso colectivo, piernas para presionar y atacantes capaces de aprovechar las ocasiones en la Copa Libertadores. La experiencia de Sebastián Beccacece en Racing Club, Club Atlético Independiente, Defensa y Justicia, Universidad de Chile y Elche CF le permitiría adaptar su idea a una plantilla con características diferentes.