Felipe Marín volvió a ser titular en el 3-1 de Atlético Nacional sobre Junior de Barranquilla, el miércoles en el Atanasio Girardot, y le complica el regreso a Matheus Uribe. Lucas González dejó al volante de 35 años en el banco pese a estar disponible tras cuatro partidos de Liga BetPlay sin jugar. Importa porque el canterano de 19 años fue el único volante de marca de un equipo con varios creativos. La contradicción: Nacional recupera a sus veteranos, pero el entrenador ya no puede darles la titularidad por descontado.
El contexto lo explica. Nacional llegó al partido con diez bajas, después de caer 2-0 con Llaneros y empatar 1-1 con Millonarios, y González encontró en Marín una de sus opciones de más confianza: el técnico destacó su capacidad para anticiparse al rival, según El Colombiano. Con el 3-1, el equipo llegó a 22 puntos en 10 partidos y quedó segundo, a dos del líder América de Cali. Marín ya había sido titular ante Millonarios, así que no fue un parche de una noche. Pero que se mantenga cuando regresen los demás es otra historia.
El obstáculo se llama Matheus Uribe. A sus 35 años, es uno de los referentes del plantel, estuvo cuatro partidos seguidos de Liga BetPlay fuera por lesión y volvió a la convocatoria junto a Edwin Cardona, aunque arrancó en el banco. Marín tampoco compite solo con él: Elías Cabrera y Juan Manuel Zapata también pelean por la zona media, y Jorman Campuzano sigue en evaluación por una molestia. Sobre esa abundancia, el técnico dijo que "ese es el reto que tenemos los entrenadores". Y para medir ese reto hay un dato concreto: el papel que cumplió Marín ante Junior de Barranquilla.
Felipe Marín, el único volante de marca ante Junior
En el Atanasio Girardot, Marín fue el único volante de marca, con Cabrera, James Rodríguez e Iancarlo Poveda por delante, según Colombia.com, que calificó la apuesta de arriesgada. El riesgo pagó: Nacional hizo tres goles, aunque Junior de Barranquilla descontó con un centro raso a la espalda de Andrés Felipe Román, y ClaroSports señaló que González debe mejorar el retroceso. Ante Millonarios, el técnico había armado el mediocampo con Cabrera, Zapata y Marín. En ambos partidos, el juvenil fue pieza fija. La consecuencia es clara: Uribe ya no regresa a un puesto vacío, sino a uno que otro está ocupando bien.
Uribe y Marín, un relevo que ya se vio en agosto
La segunda historia viene de atrás. Contra Deportivo Cali, Uribe vio la doble amarilla al minuto 52 y González reaccionó metiendo a Marín como volante de marca, según Yahoo Noticias. Desde entonces el canterano ha ido ganando espacio. Tras el 3-1, el técnico defendió a un equipo donde conviven James y Cardona con los jóvenes y rechazó la etiqueta de "equipo de los viejos", según Gol Caracol. La posibilidad que se abre es una convivencia: Marín en la contención y Uribe con más libertad. O una competencia abierta en la que juegue el mejor del momento.
Hoy Marín es titular y Uribe, suplente que ya recuperó su disponibilidad. Lo que todavía no ocurre es que González decida si el regreso del veterano implica un cambio automático. La condición que podría cambiar el escenario es el rendimiento de Marín en la próxima fecha y la recuperación del resto de la plantilla, empezando por Campuzano. Si el canterano sostiene el nivel, Nacional tendrá una competencia sana en el mediocampo; si falla, el debate se resolverá solo, a favor de la experiencia.







