Felipe Marín fue el punto bajo de Atlético Nacional en el 3-1 sobre Junior de Barranquilla, por la fecha 3 pendiente de la Liga BetPlay. Según el relato del partido, el volante tuvo una intervención fallida en la salida que terminó en el 2-1 de Guillermo Paiva, al minuto 24, siete minutos después del 2-0. Sus números finales respaldan una noche gris: cero tiros, cero regates y una sola conducción progresiva en 77 toques, pese a un 94% de precisión en el pase.
El error llegó con el partido controlado. Andrés Sarmiento abrió el marcador al minuto 8 y Andrés Román amplió al 17 con pase de James Rodríguez. Entonces Bryan Castrillón combinó con Teófilo Gutiérrez por la izquierda, sacó un centro raso y Paiva definió de primera ante Franco Armani. Marín, que formaba el doble pivote con Elías Cabrera, estuvo en la jugada previa al gol. Román sellaría el 3-1 al 71 y Nacional llegó a 22 puntos, segundo en la tabla. Pero el problema de Marín no se limitó a esa jugada.
Según Sofascore, Marín terminó con cero disparos, cero tiros al arco, cero regates, cero centros, un pase clave y una asistencia esperada de apenas 0,02. Perdió la posesión cinco veces y tuvo un toque fallido. En sus 16 conducciones, solo una fue progresiva, y esa única carrera de 45,1 metros explica el 92% de su progresión total de 49 metros. Con Matheus Uribe y Edwin Cardona recuperados, el contraste con sus compañeros resulta incómodo. Los números por zonas lo muestran.
Marín completó 66 de 70 pases, pero solo una conducción progresiva en 16
Marín acertó 66 de 70 pases (94%): 34 de 35 en campo propio y 32 de 35 en campo rival. La precisión es alta, pero la mitad de sus pases fue en una zona sin riesgo y casi ninguno rompió líneas. Mientras James Rodríguez tuvo participación directa en los tres goles de Nacional, el volante se limitó a circular el balón con 77 toques. Su perfil conservador no está mal en sí, pero Nacional necesitaba un mediocampo que conectara la defensa con James.
Mucha recuperación, cero intercepciones y cero despejes
La cara menos mala de Marín fue la recuperación: ganó sus 3 entradas, sumó 7 recuperaciones y ganó 4 de 5 duelos en el suelo. Sin embargo, no registró intercepciones ni despejes, perdió su único duelo aéreo y cometió una falta. Esas cifras muestran un volante que gana duelos pero lee poco la jugada, y su mayor intervención fue la que terminó en gol rival. Otros análisis, como el de Claro Sports, señalan además la desconcentración de Román, así que la responsabilidad del descuento está repartida.
Hoy Marín deja un partido con más sombras que luces: una intervención fallida en el descuento de Junior de Barranquilla, cero producción ofensiva y una progresión casi nula. Lo que todavía no se sabe es si Lucas González le dará continuidad en el próximo partido, con Uribe y Cardona de vuelta. Si el perfil conservador se repite, Marín corre el riesgo de perder su lugar; sus 7 recuperaciones, en cambio, le dan argumentos para pelearlo.








