Nicolás Rodríguez, extremo de Atlético Nacional, contó que sus compañeros lo apodan "guerrillero" o "guerrillo" por ser de San José del Guaviare. El jugador aseguró que no le molesta y que se toma el sobrenombre con humor. Sin embargo, la polémica tomó fuerza este 31 de octubre, cuando decidió llevarlo a un disfraz de Halloween. Lo que nació como una broma de camerino terminó abriendo un debate sobre los límites del humor, el estigma y la memoria del conflicto armado.
El apodo tiene un origen geográfico, no deportivo. San José del Guaviare es la capital de un departamento creado en 1991, en plena selva, donde las FARC hicieron presencia desde mediados de los años sesenta. Para sus compañeros, el sobrenombre sería una referencia a su lugar de origen y no a alguna acción del futbolista. Rodríguez explicó que se trata de la historia de su departamento y que no puede ocultarla. Sin embargo, ese pasado es precisamente lo que hace que el apodo no sea inofensivo para todos.
Mientras permaneció en el camerino, el sobrenombre fue una broma entre compañeros. La situación cambió cuando llegó a las redes sociales, especialmente por el disfraz de camuflado que Rodríguez utilizó durante el entrenamiento en Guarne. La imagen provocó más comentarios negativos que positivos. Para sus críticos, se trata de una burla a un conflicto que dejó numerosas víctimas; para el jugador, una manera de aceptar sus raíces.
"Es la historia de mi departamento": lo que dijo Rodríguez
Rodríguez defendió su postura y aseguró que nunca tuvo la intención de hacerlo "de mala manera". Para él, todo comenzó como algo divertido y es un sobrenombre que lo acompaña desde hace tiempo. También aclaró que el disfraz no representa apoyo ni burla hacia la población ni hacia las víctimas del conflicto, y que no siente vergüenza de ser de su pueblo natal.
El extremo también ofreció disculpas a quienes pudieron sentirse ofendidos. Sin embargo, el episodio dejó una consecuencia evidente: al salir del camerino y llegar al espacio público, el apodo perdió el contexto de confianza en el que nació. Ahora, la discusión va más allá de una broma entre futbolistas y pone sobre la mesa la manera en que se habla de las regiones marcadas por la violencia.
Guaviare, un departamento con una historia que pesa
La memoria del conflicto en San José del Guaviare sigue muy presente. En enero de 2006, guerrilleros del Bloque Oriental de las FARC entraron al municipio y asesinaron a cuatro personas. Años después, en agosto de 2024, unos cien soldados fueron retenidos en la zona rural. Y el episodio más reciente ocurrió desde el 27 de mayo de 2026, cuando combates entre facciones de las disidencias dejaron 48 muertos en veredas del municipio, de acuerdo con el alcalde. Son antecedentes que explican por qué una referencia a la palabra "guerrillero" puede tener un significado distinto para quienes vivieron de cerca esa violencia. En ese contexto, el debate también invita a separar el lugar de origen de un futbolista de la historia de los grupos armados.
Por ahora, el apodo dejó de ser un asunto privado del vestuario y se convirtió en una discusión pública. Atlético Nacional todavía no se ha pronunciado sobre la polémica y tampoco se conoce si habrá algún cambio en la forma en que sus compañeros llaman a Rodríguez.








