Nicolás Rodríguez, extremo de Atlético Nacional, salió a dar explicaciones y pidió disculpas a quienes se sintieron ofendidos por su disfraz de Halloween. El futbolista llegó el 31 de octubre al entrenamiento en Guarne con un atuendo camuflado y explicó que sus compañeros lo apodan «guerrillero» por ser de San José del Guaviare. Aclaró que su elección no representa ningún apoyo ni busca burlarse de las víctimas del conflicto armado. La polémica apareció justo antes del partido frente a Bucaramanga y obligó al jugador a explicar el origen de su caracterización.

La celebración de Halloween fue una actividad de integración para el plantel verdolaga. James Rodríguez se disfrazó del Joker, Mateus Uribe eligió el personaje de Blancanieves y Edwin Cardona apareció como vendedor ambulante. El club compartió las imágenes en sus redes sociales y el contenido superó las 34.000 reproducciones durante las primeras horas. Sin embargo, el atuendo de Rodríguez generó una reacción diferente y recibió numerosos comentarios críticos. Ante las opiniones que despertó, el extremo explicó que el apodo surgió dentro del grupo y que siempre lo ha tomado con humor por su procedencia. Pero la discusión terminó yendo más allá de una broma entre compañeros.

Las críticas se centraron en que utilizar una vestimenta asociada a un grupo armado puede trivializar un conflicto que ha dejado numerosas víctimas en Colombia. El propio Rodríguez reconoció esa sensibilidad y aclaró que nunca tuvo la intención de burlarse de quienes han sufrido la violencia. También contó que viene de una región marcada por ese contexto y que los comentarios relacionados con el apodo forman parte de las experiencias que ha vivido por ser de San José del Guaviare. Hasta ahora, Atlético Nacional no ha emitido una postura oficial sobre el episodio, que además se suma a otra controversia reciente protagonizada por un jugador del plantel.

«Pido disculpas»: lo que dijo Rodríguez

En su mensaje, Rodríguez dejó claras tres cosas. Primero, insistió en que el disfraz no representa «apoyo ni burla» hacia ninguna persona ni hacia las víctimas del conflicto. Después explicó que el apodo de «guerrillero» surgió por su lugar de origen y que nunca lo ha tomado como una ofensa dentro del grupo. Finalmente, ofreció disculpas a quienes se sintieron afectados, pues aseguró que no actuó «de mala manera» y que para él se trataba de algo divertido. También dejó claro que no siente vergüenza de ser de su pueblo y pidió comprensión por lo ocurrido. Su reacción tuvo un tono conciliador, distinto al episodio de Kevin Parra, quien días atrás llamó «fracasados» a sus críticos antes de ofrecer disculpas públicas.

Nacional, entre el humor del camerino y la imagen pública

Lo ocurrido con Rodríguez se suma a la controversia protagonizada por Parra y vuelve a poner sobre la mesa la diferencia entre las bromas que se comparten dentro del camerino y la forma en que pueden interpretarse fuera de él. El extremo suma 21 partidos en 2026 con Nacional, equipo al que llegó cedido por Orlando City con opción de compra, y ha tenido participación en el ataque de Lucas González. Mientras tanto, el conjunto verdolaga lidera la Liga BetPlay con 35 puntos y se prepara para afrontar un tramo importante de la temporada. En medio de ese panorama, las recientes polémicas en redes también podrían llevar al club a prestar más atención a la exposición pública de sus futbolistas.

Por ahora, Rodríguez ya explicó el origen de su disfraz y ofreció disculpas a quienes se sintieron ofendidos. Sin embargo, todavía no se conoce una postura institucional de Atlético Nacional ni cómo continuará la reacción de quienes cuestionaron su elección. El episodio deja una discusión abierta sobre los límites del humor cuando se relaciona con una realidad dolorosa para muchas personas. Mientras se resuelve la controversia, el equipo deberá concentrarse en su próximo compromiso ante Bucaramanga, con el objetivo de mantener el liderato de la Liga BetPlay.