Atlético Bucaramanga tenía argumentos para pedir que Wilmar Roldán revisara en el monitor la jugada que terminó en penal y roja para José García, pero el exárbitro José Borda fue contundente: “era penal, pero no roja”. El partido terminó 3-1 y el resultado ya no puede modificarse: el penal no se apela y la única discusión posible está en la expulsión, siempre que exista un error manifiesto. Bucaramanga, en cualquier caso, ganó y mantiene su invicto. Pero la roja todavía deja una puerta abierta.
La jugada ocurrió al minuto 22. García, como último hombre, derribó dentro del área a Jesús Rivas con una carga por la espalda y Roldán sancionó penal y expulsó al defensor. La tarjeta roja quedó bajo discusión por la dirección abierta que llevaba el atacante. Luis Fernando Muriel convirtió desde los once pasos al minuto 25 para igualar el partido. Más tarde, al 60, Fredy Hinestroza cometió otra falta sobre Déiber Caicedo y Muriel falló el segundo penal ante Diego Novoa. Bucaramanga terminó ganando 3-1, aunque el reclamo por la expulsión quedó instalado. Y ahí entra el principal obstáculo.
El problema está en el protocolo. El IFAB establece que el árbitro es quien puede iniciar una revisión y que el VAR solo interviene ante un “error claro, obvio y manifiesto” en acciones relacionadas con goles, penales, rojas directas o confusión de identidad. Los jugadores tampoco pueden exigir la revisión: si hacen el gesto de la pantalla, reciben tarjeta amarilla. Además, la posibilidad de revisar la acción se cierra una vez que el juego se reanuda. Por eso, con el penal ya ejecutado, la jugada quedó cerrada durante el partido. Lo que queda por discutir es la tarjeta.
Lo que sí puede apelar Bucaramanga: la roja a García, no el penal
El penal ya no puede ser objeto de una apelación. Las decisiones arbitrales sobre hechos del juego quedan firmes una vez tomadas, mientras que la expulsión sí puede ser objeto de una solicitud de anulación o rectificación por error manifiesto ante los organismos disciplinarios de la Dimayor. El problema para Bucaramanga es el precedente. En mayo, el Comité Disciplinario rechazó una solicitud de Deportes Tolima relacionada con la roja a Ánderson Angulo, respaldándose en la presunción de veracidad del informe arbitral. Ese antecedente podría pesar si el cuadro santandereano decide avanzar.
Roldán y Junior: un historial de decisiones discutidas
El episodio tampoco es el primero que genera discusión alrededor de Wilmar Roldán. En mayo de 2024, durante el Deportivo Pereira vs. Junior de Barranquilla, no sancionó una mano de Ederson Moreno ni acudió al monitor, una acción que Borda consideró penal. Esta vez, el exárbitro volvió a cuestionar el criterio del juez y lo calificó como “muy agresivo y estricto con los locales”, mientras VAR Central también puso bajo la lupa su actuación. Sin embargo, los análisis coincidieron en respaldar los dos penales, por lo que el foco terminó concentrándose en la expulsión.
El 3-1 está firme y Bucaramanga continúa invicto, pero la discusión sobre José García todavía podría trasladarse al escritorio. Hasta ahora no existe una solicitud formal del club para intentar revertir la roja ni un pronunciamiento de la Dimayor. Si Bucaramanga decide hacerlo, tendrá que demostrar un error manifiesto y enfrentarse a un precedente poco favorable. Si no presenta el reclamo, la jugada quedará como una de las decisiones arbitrales más discutidas de un partido que, pese a todo, terminó con tres puntos para los santandereanos.







