"Controlamos el juego": Diego Arias asume la derrota en Cali, un DT lleno de excusas
Nacional perdió en el invicto ante Deportivo Cali, en un juego en el que el Verdolaga nunca supo descifrar
El fútbol, en su faceta más caprichosa, le recordó a Atlético Nacional que la posesión no siempre es sinónimo de puntos. En el cierre de la jornada dominical, el equipo antioqueño perdió su marcha perfecta al caer 1-0 ante un Deportivo Cali que se jugaba la vida y la continuidad de Alberto Gamero, dejando en el aire una pregunta para la hinchada: ¿es suficiente el "buen juego" cuando se sacrifican puntos clave por cuidar la nómina?
La "versión" de Arias del partido
En este sentido, el análisis del estratega verdolaga se centró en la división del partido antes y después del impacto del "9" argentino. Según Arias, Nacional logró imponer sus condiciones durante el primer tiempo y gran parte del segundo, generando situaciones que los pusieron cerca de abrir el marcador. Sin embargo, admitió que el gol de Dinenno fue el punto de quiebre que "partió" el encuentro. "El juego cambia para ellos y para nosotros a partir de ahí", afirmó el DT, reconociendo que la duda en un despeje previo al centro fue el error puntual que castigó a su defensa. A pesar de la amargura, Arias insistió en que su equipo fue al frente en todo momento, planteando si la falta de pegada fue un accidente del fútbol o una consecuencia directa de no tener a sus titulares habituales desde el pitazo inicial.
La rotación: ¿Estrategia de crecimiento o riesgo calculado?
Por otro lado, el foco de la crítica recayó sobre la suplencia de Juan Manuel Rengifo y la gestión de las cargas físicas. Arias fue contundente al explicar que la flexibilidad de la nómina es lo que permite que el equipo sea competitivo a largo plazo. Para el entrenador, la única forma de que todos sus jugadores se sientan importantes es dándoles participación, defendiendo que las características de quienes iniciaron eran las que el partido necesitaba ante un Cali abroquelado. "La evaluación, cuando el resultado no es positivo, se direcciona hacia ese lado", señaló con sinceridad, blindando su decisión de rotar ante el desgaste de los partidos previos y los que vendrán contra Santa Fe, Junior y Jaguares, lo que obliga a preguntarse si Nacional podrá recuperar su contundencia en los tres juegos aplazados que aún tiene en el tintero.
El factor Gallese y el alivio para Gamero
Asimismo, la victoria del Cali representó un tanque de oxígeno para Alberto Gamero, quien llegó al clásico con la soga al cuello. La actuación de Pedro Gallese fue el muro que Nacional no pudo derribar, incluso con el ingreso de 'Chicho' Arango, quien mostró destellos de su calidad pero no logró batir al arquero peruano. Arias elogió la fortaleza del Cali en el juego aéreo y reconoció que sabían que los dos hombres de área del "Azucarero" eran su mayor peligro. Mientras James Rodríguez enfrenta nuevos problemas en la MLS que retrasan su debut, en el FPC la atención se centra en cómo Nacional corregirá sus fallas en el juego aéreo, convirtiendo la próxima semana en un laboratorio táctico para evitar que esta derrota pase de ser un tropezón a una tendencia fuera de casa.
"Tenemos una nómina que nos permite tener en cada partido jugadores con muchísima calidad y que nuestro equipo sea competitivo. Analizaremos para saber de qué forma podríamos mejorarlo, pero la sensación es que lo habíamos logrado controlar hasta el gol". — Diego Arias, DT de Atlético Nacional.
Finalmente, Atlético Nacional abandona Palmaseca con la lección aprendida de que en los clásicos la efectividad pesa más que las estadísticas de posesión. Aunque el equipo todavía debe tres partidos que podrían devolverlo a la cima absoluta, la derrota ante el Cali ha encendido un debate necesario sobre la rotación excesiva. Arias confía en su proceso y en la profundidad de su banquillo, pero la sombra de los titulares ausentes como Rengifo pesó en los momentos donde el equipo necesitaba más "chispa" que control. El camino hacia el título sigue abierto, pero ahora la presión recae en los duelos aplazados, donde el margen de error se ha reducido y la hinchada espera que la "calidad" de la nómina se traduzca nuevamente en los tres puntos que se quedaron enterrados en el Valle.