Daniel Valencia encendió las alarmas en América de Cali tras salir lesionado del tobillo izquierdo durante el clásico vallecaucano. El delantero ecuatoriano sufrió un choque con un defensor de Deportivo Cali y quedó tendido en el campo con evidentes gestos de dolor. La jugada se produjo después de que ingresara al partido: Fernando Álvarez, el número 4 del conjunto azucarero, lo pisó y provocó que el pie se le doblara. Todavía no hay un diagnóstico oficial, aunque el antecedente de una lesión reciente en el tobillo aumenta la preocupación.
Valencia llegó al América de Cali en enero y tiene contrato hasta diciembre de 2028. Este semestre ya había pasado por dos problemas físicos. El primero ocurrió después de marcar el 1-1 ante Real Cartagena por la Copa BetPlay, cuando cayó sobre el hombro izquierdo y sufrió un esguince acromioclavicular, sin fractura. El segundo apareció en el parte médico del 22 de octubre: una contusión muscular en la pantorrilla y un esguince de tobillo grado I. La lesión de comienzos del semestre fue en el hombro, no en el tobillo, por lo que no sería una recaída de aquel episodio. Sin embargo, el golpe del clásico llega con un antecedente que obliga a seguir de cerca su evolución.
Hay un detalle que todavía impide establecer si se trata de una recaída: el parte médico de octubre no especificó qué tobillo estaba afectado. Si fue el izquierdo, la articulación golpeada en el clásico podría haber estado todavía en proceso de recuperación; si fue el derecho, serían dos lesiones diferentes. Un traumatólogo consultado por Infobae advierte que regresar antes de tiempo a la actividad deportiva puede favorecer los esguinces recurrentes, aunque no existe información que indique que Valencia haya vuelto a jugar prematuramente. Por ahora, el abanico de posibilidades va desde un nuevo esguince hasta una fractura.
Daniel Valencia: de un esguince a una lesión de sindesmosis o una fractura
La gravedad de la lesión marcará el tiempo que estará fuera de las canchas. Un esguince de segundo grado suele dejar a un futbolista entre tres y seis semanas de baja, de acuerdo con especialistas citados por El Horizonte en el caso de Santiago Giménez. Si existe una rotura completa del ligamento o daños asociados, la recuperación puede extenderse durante varios meses e incluso requerir cirugía. Entre los escenarios más delicados está una lesión de sindesmosis, conocida como esguince alto de tobillo, que puede presentarse con o sin fractura de peroné. En futbolistas profesionales suele necesitar intervención quirúrgica y el regreso puede tardar entre cuatro y seis meses, según el médico Rubén Mingroni. Una fractura de maléolo, por su parte, puede identificarse mediante una radiografía. La respuesta definitiva dependerá de los estudios y del parte médico del América de Cali.
Qué significaría para América
El momento de la lesión también juega en contra del equipo escarlata. Con la Copa BetPlay y la fase final de la Liga BetPlay por delante, cada semana de recuperación puede cambiar los planes del cuerpo técnico. Si se trata de un esguince leve, Valencia tendría opciones de regresar en cuestión de semanas. En cambio, si hay compromiso óseo o de la sindesmosis y necesita cirugía, podría perderse lo que resta del año y el comienzo de 2027. Sería un golpe para un delantero que ya tuvo que superar dos problemas físicos durante este semestre.
Valencia espera ahora los resultados de los exámenes para conocer el alcance de la lesión sufrida en el clásico. El parte médico del América de Cali será clave para determinar si se trata de un esguince, una lesión de sindesmosis o una fractura. La diferencia es considerable: un problema leve podría permitirle volver en pocas semanas, mientras que una lesión de mayor gravedad lo alejaría durante meses y dejaría al equipo sin una alternativa ofensiva en el tramo decisivo de la temporada.








