Si Gustavo Quinteros llega a Junior de Barranquilla, los hinchas podrían encontrarse con una propuesta similar a la que llevó a Colo-Colo al título en 2022: un 4-2-3-1 ofensivo, presión alta y extremos encarando constantemente en el uno contra uno. El técnico argentino-boliviano, candidato para 2027, explicó durante aquella campaña que su equipo buscaba “presionando alto, tratando que el rival no salga”. Llevar esa idea al fútbol colombiano podría darle mayor intensidad al Tiburón, aunque también obligaría a reforzar posiciones clave como los laterales, los centrales y los extremos. Ahí comenzaría el verdadero desafío de su posible llegada.
El equipo quedó eliminado de la Liga y la Copa BetPlay, Sebastián Viera termina contrato en diciembre y la fase de grupos de la Copa Libertadores 2027 aparece como el principal objetivo. La ambición de competir en todos los frentes necesitará un plantel a la altura. Quinteros tiene antecedentes para respaldar su candidatura: asumió Colo-Colo en 2020, cuando el club atravesaba una crisis que lo acercó al descenso, y durante su etapa consiguió el título de 2022, dos Copa Chile y una Supercopa. Sin embargo, repetir esa fórmula en Barranquilla no sería sencillo, porque su propuesta demanda intensidad y una plantilla preparada para sostenerla.
El propio entrenador ha reconocido lo que puede ocurrir cuando su equipo pierde esa intensidad. En la Libertadores, después de ponerse 2-0 frente a Fortaleza, admitió que “inconscientemente nos metimos más atrás” y que les faltó intensidad. En aquella edición, Colo-Colo sufrió eliminaciones internacionales en partidos decisivos en los que terminó siendo remontado. Es una advertencia para un Junior que pretende competir en la Copa, especialmente si se tiene en cuenta el calor de Barranquilla y el desgaste que implica mantener una presión alta durante los 90 minutos. Para saber qué podría aportar Quinteros, primero hay que mirar la estructura que convirtió a su Colo-Colo en campeón.
Lo que hizo en Colo-Colo: 4-2-3-1, presión y extremos
El 4-2-3-1 es uno de los esquemas preferidos de Quinteros. Su propuesta utiliza laterales con proyección y extremos a pierna cambiada, una estructura que en fase ofensiva puede transformarse en un 3-2-3-2 para generar superioridad numérica. En defensa, combina presión alta con marcaciones individuales, por lo que necesita zagueros fuertes y laterales capaces de recorrer toda la banda. Su fútbol apuesta por la asociación y el protagonismo de los extremos en el uno contra uno. La intención es ganar jugando bien, pero sin perder de vista el resultado, una combinación que Junior tendría que trasladar a su propia realidad.
Cómo lo traería a Junior: laterales, central físico y extremos
Los reportes apuntan a la búsqueda de laterales, un central, un mediocentro, un volante creativo y un extremo izquierdo. Con una línea defensiva de cuatro, un doble pivote que ayude a sostener la presión y dos extremos desequilibrantes, Quinteros podría construir una estructura parecida a la que utilizó en Chile y potenciar a referentes ofensivos como Luis Fernando Muriel.
Iván Marcone y Dodi, dos volantes que conoce, también podrían encajar en esa zona de doble contención. El reto estaría en conformar un plantel capaz de responder a la exigencia física que el entrenador considera fundamental.
Por ahora, la llegada de Quinteros sigue siendo una posibilidad y no existe confirmación de un acuerdo. Junior continúa evaluando otros candidatos y todavía debe definir si está dispuesto a invertir en un equipo con mayor capacidad física y recorrido.








