¿Era fuera de lugar? Pasto se adelanta con dudoso con frente a Millonarios: Roldán la tuvo que revisar
El conjunto volcánico se adelantó en los primeros minutos del compromiso ante los embajadores.
Millonarios volvió a encender las alarmas en su sector debido a su fragilidad defensiva, esta vez en su visita al Deportivo Pasto, en un partido que desde muy temprano ya puso de manifiesto los problemas estructurales que mostraba el equipo para poder sostener unos resultados. Cuando tan solo transcurrían cuatro minutos, el cuadro capitalino ya estaba en desventaja tras un gol de Yeiler Góez que puso a celebrar a la afición local en el estadio departamental La Libertad.
El gol llegó en una acción rápida del equipo dirigido por Jonathan Risueño, que aprovechó una desatención colectiva del cuadro ‘embajador’ y la acción ya dio muestras de polémica por la posición que ocupaba Andrey Estupiñán, quien había participado en la jugada previa y que parecía estar en un fuera de lugar inminente cuando recibió el pase. A pesar de las quejas de los jugadores de Millonarios, el tanto fue validado y el daño ya estaba hecho.
Vea el gol de Pasto
Un inicio que determinó el desarrollo del encuentro
El gol con muy poco recorrido no solo abultó el resultado final, sino que también se llevó por delante el planteamiento del equipo de Hernán Torres, que ya se había visto obligado a tener que repetir el proceso de remontar en el pasado. Más allá de la discusión arbitral, el hecho más preocupante para Millonarios era el hecho de que quedara expuesto a contar con un equipo que había podido concretar una acción a raíz de una destacada acción de balón parado favorable para su equipo.
Una vez retornada la pelota al terreno contrario, el equipo de Millonarios evidenció serias dificultades para volver a replegarse, ya que las líneas fraguadas habían quedado muy partidas, los mediocampistas no lograron cerrar los espacios y la defensa se encontró de nuevo ante un ataque que leyó muy bien la acción de una transición que, además, fue muy rápida.
Problemas que se repiten en las transiciones
La jugada culminada con el gol de Pasto -pero que no se había percatado la defensa de Millonarios- dejó en evidencia un problema que ya no es nuevo en el cuadro embajador, sino que es habitual en los dos últimos años: la debilidad de la transición defensa-ataque, que se vuelve a materializar al darse cuenta de que el equipo vuelve a mostrar lentitud ante la necesidad de reorganizarse cuando pierde el balón, especialmente al haber adelantado líneas y conectado con un juego de posesión.
Te puede interesar:
La falta de un retroceso ágil y perfectamente coordinado, hace que el conjunto nariñense pueda encontrar con facilidad los espacios, una característica que ha sido un rasgo que ha evidenciado en sus últimos compromisos el ‘embajador’. En este sentido, la anotación de Góez es la consecuencia de errores, más que un evento aislado.
Un patrón que se repite en partidos recientes
Lo sucedido en Pasto no es un suceso aislado. Tanto el compromiso en Bucaramanga como el de Junior contra Millonarios se han mostrado con flaquezas similares, especialmente en los momentos fundamentales de las acciones que son contraataques del equipo contrario y en las jugadas de balón parado. En ambos partidos, el equipo recibió un castigo muy severo por errores de marca, por mala ubicación y por falta de comunicación en la zona de fondo.
Estas situaciones han convertido a la defensa en uno de los principales puntos de reproche hacia el cuerpo técnico que preside Hernán Torres, que aún encuentra muchos problemas para intentar ofrecer en los momentos más críticos un buen número de posibilidades para proteger a su equipo.
Una señal para lo que se avecina
Con el tiempo avanzando y el cumplimiento de metas deportivas en juego, el equipo embajador tiene que volver a corregir con inmediatez los aspectos mencionados si se desea competir con un poco más de regularidad. La falta de una defensa sólida no solo condiciona los resultados, sino que obliga al equipo a realizar un desgaste adicional para precipitar la remontada de una situación complicada desde el arranque de un encuentro.
El gol de Pasto, más allá de las cuestiones arbitrales, vuelve a ser un aviso. Millonarios sigue pagando muy caro los fallos defensivos que dispone, y mientras no esté en condiciones de lograr un mayor equilibrio, cada error puede suponer un partido sentenciado muy a las tempranas instancias del encuentro.