Un trimestre y un salario serían los pagos que Atlético Bucaramanga tendría pendientes con algunos de sus jugadores, según la información entregada por Pipe Sierra. En determinados casos, además, habría otra deuda correspondiente al trimestre de abril, mayo y junio. El problema escaló este miércoles porque algunos futbolistas habrían advertido que no jugarían contra Deportivo Pereira si el club no se pone al día.
Bucaramanga recibió un ultimátum de sus propios jugadores
La situación tomó otro nivel cuando Alejandro Pino reveló que varios integrantes del plantel le habrían comunicado a la dirigencia que esperaban recibir los pagos pendientes durante este miércoles.
La advertencia es clara: si no aparece el dinero, no jugarían el próximo partido.
No se trata de una decisión que, según los reportes conocidos, involucre necesariamente a todos los futbolistas del equipo. La FM señaló que las obligaciones pendientes afectarían principalmente a algunos jugadores jóvenes, mientras que los referentes estarían al día.
Por eso, el problema no sería exactamente el mismo para todo el vestuario. Sin embargo, que varios jugadores hayan llegado al punto de poner sobre la mesa la posibilidad de no jugar muestra la tensión que existe actualmente.
La deuda no sería solamente de un mes
Pipe Sierra explicó que a los jugadores se les adeudaría un trimestre correspondiente a julio, agosto y septiembre, además de un salario de agosto.
La situación sería todavía más complicada para algunos futbolistas, porque tendrían pendiente otro trimestre: abril, mayo y junio. Es decir, en determinados casos las obligaciones acumuladas abarcarían varios meses.
Una de las particularidades del caso está en la forma en que el club tendría estructurados algunos contratos. Alejandro Pino aseguró que parte de los pagos se realizan mediante contratos de imagen y de manera trimestral. Esto hace que, cuando un pago se retrasa, la deuda pueda acumular una cantidad importante en lugar de quedar limitada a un salario mensual.
El problema económico ya había aparecido antes
La situación actual no llega completamente de la nada. En junio, Acolfutpro denunció que Bucaramanga había terminado los contratos de Jefferson Mena y otro jugador sin pagar salarios, liquidaciones e indemnizaciones que, según la organización, correspondían por sus contratos. El gremio anunció que llevaría el caso ante el Ministerio del Deporte, Ministerio del Trabajo y la Superintendencia de Sociedades.
Ahora el conflicto vuelve a aparecer, pero con una diferencia importante: puede terminar afectando directamente al equipo profesional.
Bucaramanga viene de disputar seis partidos en este semestre con dos victorias y cuatro empates, por lo que todavía no conoce la derrota en la Liga BetPlay II. El próximo compromiso frente a Pereira está programado para el domingo 13 de septiembre.
La gran pregunta ahora no es solamente cuándo pagará el club. También está sobre la mesa si los jugadores realmente cumplirán su advertencia en caso de que la deuda continúe.
El debate queda abierto: si un club no cumple con sus obligaciones, ¿los jugadores hacen bien en plantarse y no jugar o deben mantenerse en la cancha mientras buscan otra forma de reclamar su dinero?








