Desde el 9 de agosto, cuando Deportivo Cali derrotó 2-0 a Pasto, Rafael Dudamel no consigue una victoria con el equipo en Liga, y ahora la situación se agravó con la eliminación de la Copa Colombia tras la derrota 3-0 ante Atlético Nacional en el Atanasio Girardot. El resultado deja al técnico venezolano bajo una presión mucho mayor, justo cuando su equipo necesitaba reaccionar.
Un mes sin ganar que terminó en una eliminación
El último triunfo del Deportivo Cali llegó el 9 de agosto frente a Pasto. Desde entonces, el conjunto verdiblanco no volvió a sumar una victoria en Liga y comenzó a perder posiciones en una campaña que ya venía marcada por la irregularidad.
El empate 2-2 ante Internacional de Bogotá, la derrota 2-1 contra Nacional y el 1-1 frente a Bucaramanga dejaron al equipo con apenas ocho puntos y fuera de los primeros lugares. Antes del partido de Copa, Cali ocupaba la duodécima posición.
Ahora se suma un golpe todavía más duro: Nacional volvió a imponerse, esta vez por 3-0, y dejó al Cali sin Copa Colombia.
Nacional volvió a ser un problema para Dudamel
La derrota tiene un componente adicional para Dudamel. Hace apenas unos días, Nacional ya había derrotado 2-1 al Deportivo Cali por Liga, también en el Atanasio Girardot.
Es decir, el equipo verdolaga volvió a aparecer como verdugo en un momento en el que el Cali necesitaba una reacción inmediata.
La diferencia esta vez fue todavía mayor y llegó en un partido único por los octavos de final de la Copa BetPlay. No había partido de vuelta para corregir el resultado: el perdedor quedaba eliminado.
Dudamel ya había reconocido que había problemas
El propio entrenador había hablado de la necesidad de corregir antes de enfrentar a Nacional. Dudamel reconoció que el equipo había tenido autocrítica y reflexiones internas y admitió que necesitaban evolucionar desde el juego.
Pero la respuesta que necesitaba el Cali no llegó.
El equipo volvió a recibir un golpe importante y ahora tendrá que concentrarse exclusivamente en la Liga, donde todavía tiene margen para reaccionar, pero con una presión mucho mayor sobre el cuerpo técnico.
La paciencia empieza a convertirse en presión
El problema para Dudamel es que los malos resultados ya no están concentrados en un solo partido.
Un mes sin ganar, una eliminación y dos derrotas recientes contra Nacional forman un escenario difícil de defender para el entrenador.
Dudamel regresó al Deportivo Cali con la responsabilidad de recuperar al equipo y devolverlo a la pelea por objetivos importantes. Sin embargo, el presente empieza a alejarse de esa expectativa.
Ahora la pregunta ya no es solamente cuándo volverá a ganar el Deportivo Cali. La presión está en saber cuánto margen tendrá Dudamel si los resultados no cambian rápidamente.








