Junior goleó 4-1 a Fortaleza y dio el primer paso dentro de la cuenta que trazó Sebastián Viera para meterse en la pelea. El Tiburón bajó de nueve a ocho victorias las que necesita conseguir en los 11 partidos que todavía tiene por delante. El técnico uruguayo había planteado esa hoja de ruta como una exigencia semanas atrás. El triunfo sirve para recuperar terreno y confianza, aunque todavía no cambia la dificultad del objetivo. Y el siguiente tramo será todavía más exigente.

La victoria llegó justo cuando Junior necesitaba cortar una racha que lo había dejado por fuera de los puestos de clasificación. El 4-1 ante Fortaleza entregó tres puntos, pero también mostró una versión del equipo que Viera venía buscando desde hace varias fechas. Para el entrenador, la cuenta de nueve triunfos, ahora reducida a ocho, representa el camino matemático que le queda al equipo para intentar meterse en la siguiente fase. Cada victoria reduce la presión sobre las jornadas restantes, aunque todavía hay una condición que Junior no puede controlar por completo. Y ahí aparece el calendario.

Las 11 fechas que quedan plantean un desafío importante para un equipo que todavía no ha conseguido mantener una regularidad sostenida durante todo el semestre. Junior no solo tendrá que sumar de manera constante, sino esperar que los rivales directos dejen puntos en el camino. Varios de ellos atraviesan mejores momentos en la tabla, por lo que ganar ocho de los 11 compromisos exige prácticamente no fallar en el tramo decisivo. La goleada ante Fortaleza fue un buen comienzo, pero ahora toca demostrar que puede repetirse. Y la cuenta deja claro cuánto margen tiene el Tiburón.

Junior y la cuenta que se achica partido a partido

Con el 4-1 sobre Fortaleza, Junior redujo su objetivo de nueve a ocho triunfos en los 11 partidos que le quedan por disputar, siguiendo la cuenta planteada por Viera desde el banco. La cifra exige un ritmo alto para un equipo que comenzó el campeonato con dificultades y necesita recuperar posiciones en poco tiempo. Aunque el resultado ante Fortaleza representa un avance, el margen continúa siendo reducido: un tropiezo puede obligar al equipo a compensarlo inmediatamente en la siguiente jornada. La matemática ya comenzó a moverse, pero todavía queda mucho camino por recorrer.

El antecedente de las remontadas tardías en el FPC

No es la primera vez que un equipo colombiano llega a la recta final haciendo cuentas para rescatar un campeonato. El propio Junior de Barranquilla vivió algo similar en el Torneo Finalización 2023, cuando el mal inicio provocó la salida de Hernán Darío Gómez y dejó al equipo rezagado en la tabla. Con la llegada de Arturo Reyes, el plantel encadenó resultados clave y alcanzó los 30 puntos en la última fecha ante Atlético Huila, clasificando sexto. Aquella remontada terminó impulsando al equipo hasta conquistar la décima estrella, aunque repetir ese ritmo será ahora el gran desafío.

Por ahora, Junior tiene un triunfo más y una victoria menos dentro de la cuenta que planteó Viera, pero la clasificación todavía no depende exclusivamente de sus propios resultados. El equipo necesita mantener un ritmo cercano a la perfección durante las 11 fechas restantes y, al mismo tiempo, esperar tropiezos de quienes están por delante. La goleada ante Fortaleza mostró que la reacción es posible, aunque el verdadero examen estará en la capacidad de sostenerla. La cuenta ya comenzó a reducirse, pero cada jornada tendrá un peso todavía mayor.