Junior de Barranquilla podría dejar de recibir entre US$100.000 y US$200.000 (unos $316 y $633 millones de pesos colombianos) si la final de la Copa Sudamericana finalmente abandona el Estadio Metropolitano. El dinero corresponde a los ingresos que el club esperaba obtener mediante la comercialización de palcos, zonas VIP y servicios de hospitality. La alerta surgió luego de que el periodista Ricardo Ordóñez Simmonds reportara un posible pedido de clubes brasileños para trasladar la sede a Brasil.

La versión sobre un posible cambio de sede apareció en medio de la definición de los equipos que podrían alcanzar la final. Según Ordóñez Simmonds, su colega brasileño Vicente Dattoli le informó desde Río de Janeiro que habría surgido la posibilidad de trasladar el partido si dos clubes brasileños llegan al encuentro decisivo. Entre los equipos señalados aparecen Vasco da Gama y Atlético Mineiro, que buscarían disputar la final en su país por cuestiones relacionadas con logística y capacidad. Para Junior, la preocupación va más allá de perder el protagonismo deportivo de la sede.

El club rojiblanco realizó movimientos para facilitar que Barranquilla estuviera preparada para el evento. Junior incluso modificó temporalmente sus localías mientras avanzaban los trabajos en el Metropolitano, escenario que fue intervenido para mejorar sus condiciones y aumentar considerablemente su capacidad. Sin embargo, hay una precisión financiera importante: Junior no recibiría directamente los ingresos de taquilla de la final, pues la organización corresponde a CONMEBOL y el Distrito. El dinero que el club dejaría de negociar estaría principalmente relacionado con sus espacios comerciales y de hospitality. Y esa diferencia permite dimensionar cuánto perdería realmente la institución.

Junior ya dejó escapar 3,4 millones de dólares por su eliminación internacional

El posible golpe por la final se suma a un año internacional que ya le representó una pérdida importante a Junior. Tras quedar eliminado en la fase de grupos de la Copa Libertadores 2026, el club dejó de percibir alrededor de US$3,4 millones (unos $10.900 millones de pesos colombianos) en premios directos de CONMEBOL. Ahora, si la final de la Sudamericana sale de Barranquilla, la institución tendría otro impacto, aunque mucho menor: dejaría de negociar hasta US$200.000 (unos $633 millones) en espacios comerciales y hospitality.

Barranquilla asumiría el golpe económico más grande por la final

Mientras Junior afrontaría una pérdida comercial de hasta US$200.000 (unos $633 millones de pesos colombianos), el impacto para Barranquilla sería considerablemente mayor. La inversión destinada a modernizar y ampliar el Metropolitano supera los $180.000 millones de pesos colombianos, infraestructura que permanecerá en la ciudad, pero cuyo retorno inmediato también estaba relacionado con la realización de un evento continental. Además, el comercio y el turismo esperaban un movimiento estimado en US$21 millones (unos $66.400 millones de pesos colombianos) entre hoteles, restaurantes, transporte y visitantes.

Por ahora, la sede de la final continúa siendo Barranquilla y no existe una decisión oficial que confirme su traslado a Brasil. Si Vasco da Gama y Atlético Mineiro terminan disputando el partido decisivo, la presión podría aumentar para modificar el escenario. Para Junior, el costo concreto estaría principalmente en los US$100.000 a US$200.000 (unos $316 a $633 millones de pesos colombianos) de ingresos comerciales que dejaría de negociar. Para Barranquilla, en cambio, estaría en juego un impacto económico mucho mayor.