Dayro Moreno enfrenta uno de los mayores desafíos de su carrera como referente de Once Caldas: demostrar su liderazgo en plena crisis y con un cambio de entrenador. Tras asumir públicamente parte de la responsabilidad por los malos resultados, el goleador advirtió que: “ya no es de hablar, sino de actuar”. El equipo es décimo con 12 puntos y se juega la clasificación en ocho fechas. El hombre de los récords ahora también debe ganar desde el camerino. Y la primera prueba ya tiene fecha.


La prueba llega justo cuando el camerino necesita una voz fuerte. Hernán Darío Herrera renunció después del 1-3 ante Bucaramanga, cuarta derrota en cinco partidos, y Carlos “Panelo” Valencia asumió como interino con Samuel Vanegas como asistente. Su estreno será el jueves 1 de octubre ante Inter de Bogotá, en Techo, a las 8:00 p. m. Dayro tiene 41 años, es el máximo goleador histórico de la Liga BetPlay con 265 goles y anotó en los últimos partidos, pero la hinchada ya no solo pide goles: pide reacción. Porque el liderazgo de un goleador también se mide lejos del área.

El primer obstáculo es que Once Caldas no tiene técnico en propiedad y Valencia representa una solución provisional. El segundo es el calendario: los ocho partidos pendientes son Inter de Bogotá, Llaneros, Independiente Medellín, Millonarios, Pereira, Alianza, Águilas Doradas y Nacional, tres de ellos equipos que hoy pelean arriba. El tercero es el ambiente: los hinchas cantaron contra el técnico afuera del Palogrande y pidieron medidas a los dueños. Dayro y sus compañeros respaldaron a Herrera, pero ese respaldo no alcanzó. Ahora los números muestran exactamente cuánto necesita recuperar el equipo.

Dayro anota, pero el equipo suma 1,09 puntos por partido

Según Vavel, Dayro Moreno acumula 13 goles en 29 partidos en 2026. Sin embargo, Once Caldas suma 12 puntos en 11 partidos de este semestre, con tres victorias, tres empates y cinco derrotas, lo que equivale a 1,09 puntos por juego. Con ese ritmo, y 24 puntos todavía en disputa, el equipo proyectaría unas 21 unidades, un cálculo propio que muestra que tendría que mejorar para meterse entre los ocho. Su producción personal no ha sido el problema; el desafío está en convertirla en resultados colectivos. Y ahí aparece otro elemento que puede pesar en el nuevo ciclo.

Panelo, Vanegas y el espejo de 2004

La llegada de Samuel Vanegas, capitán del Once Caldas campeón de la Liga de 2003 y de la Copa Libertadores de 2004, le da al cuerpo técnico un ingrediente simbólico: dos hombres de la casa, con Valencia de vuelta después de 21 años. El antecedente es el de un vestuario que supo ganar con carácter. Dayro, hoy máximo goleador histórico del club con 172 goles hasta febrero, es el eslabón natural entre esa memoria y el presente. Si logra conectar con Valencia y Vanegas, el grupo podría encontrar identidad; si no, la sensación de provisionalidad podría alargarse. Y el primer partido será el encargado de mostrar hacia dónde se mueve el vestuario.

Hoy Dayro es la voz más fuerte del vestuario, Valencia dirige de forma interina y el equipo es décimo con 12 puntos. Lo que todavía no ocurre es una victoria del nuevo ciclo ni el anuncio de un técnico en propiedad. El debut del jueves ante Inter de Bogotá será la primera prueba real. Si Once Caldas reacciona, su liderazgo tendrá una nueva prueba de peso y el club podrá avanzar con mayor claridad; si no, la crisis continuará y el papel de sus referentes quedará nuevamente bajo la lupa.